El documento presenta una guía para la autoevaluación de la práctica docente. Propone evaluar tres fases: la planificación, el desarrollo de la actividad educativa y la evaluación. Incluye 31 indicadores agrupados en estas tres fases que los docentes pueden usar para reflexionar críticamente sobre su práctica y mejorarla continuamente. El objetivo final es mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje y lograr los mejores resultados para los estudiantes.