El documento resume los principales aspectos de la vida en la prehistoria, incluyendo el arte rupestre, los abrigos, el fuego, las herramientas, la agricultura y la ganadería. Destaca que la agricultura fue lo más importante para los humanos prehistóricos porque les permitió establecerse de forma sedentaria, predecir los cambios estacionales y almacenar alimentos, lo que impulsó grandes cambios culturales y el crecimiento demográfico.