El método de proyectos de trabajo fue creado en 1918 por el pedagogo estadounidense Kilpatrick. Se basa en una actividad previamente determinada cuya intención es orientar los procedimientos hacia una realidad específica. Presenta características interdisciplinarias y aprendizaje autónomo y en equipo. Promueve la resolución de problemas y la propuesta de mejoras a través de la acción y el contacto con la realidad.