El balance preliminar de la economía boliviana de 2016 destaca el sólido desempeño económico del país a pesar de la crisis internacional, con un crecimiento del PIB promedio del 5% desde 2006 y políticas expansivas que ayudaron a mitigar el impacto de los bajos precios de commodities. La inversión en infraestructura, junto con un ahorro acumulado durante periodos de bonanza, ha permitido avances significativos en la reducción de la pobreza y el desempleo. Los organismos internacionales han elogiado este crecimiento robusto y el manejo efectivo de la economía boliviana en la última década.