El documento describe cómo la caída de los precios del petróleo redujo drásticamente los ingresos del gobierno, obligándolo a recortar el gasto a través de una congelación de plantas de personal, recortes de gastos generales y de inversión. Se argumenta que sin una reforma tributaria estructural que aumente la recaudación a través de medidas como una mejor lucha contra la evasión, penalizaciones por evasión y un régimen tributario para entidades sin ánimo de lucro, se verán afectados los programas sociales,