El síndrome de burnout, según Freudenberger, se caracteriza por un agotamiento físico y emocional debido a exigencias laborales excesivas. Los docentes son particularmente vulnerables, enfrentando factores como la alta autoexigencia y la sobrecarga de trabajo. Para enfrentar el burnout, se recomienda reconocer limitaciones, disfrutar del trabajo, y mejorar habilidades sociales y de gestión del tiempo.