El documento aborda la importancia del clima organizacional en las instituciones educativas, destacando su influencia en el rendimiento académico y la convivencia pacífica. Se propone que un entorno positivo, tanto físico como emocional, facilita el aprendizaje y el desarrollo de actitudes saludables entre los estudiantes. Además, se enfatiza la necesidad de educar integralmente al ser humano, reconociendo su diversidad y potencial para crecer y contribuir a la sociedad.