La autoestima es la percepción y valoración que tenemos de nosotros mismos. Puede verse afectada por experiencias pasadas o mensajes de otras personas. Una alta autoestima implica sentirse seguro de uno mismo, capaz de mostrar sentimientos y reconocer logros, mientras que una baja autoestima genera inseguridad, esconder sentimientos e incapacidad para perdonarse. La mejor forma de mejorar la autoestima es tener más confianza, amor y satisfacción por uno mismo.