La leyenda cuenta que en el pasado, los sacerdotes sacrificaron a la hija del sumo sacerdote, Ameyaltzin, arrojándola al pequeño volcán Cuexcomate para calmar la ira del volcán Popocatépetl. Actualmente, el volcán Cuexcomate se puede visitar debido a que es el volcán más pequeño del mundo y se encuentra dentro de la ciudad de Puebla.