El documento presenta un marco de trabajo sobre el design thinking aplicado a la educación, dividido en etapas que incluyen descubrimiento, interpretación, ideación, experimentación y evolución. Se enfatiza en el desarrollo de habilidades como la creación de actividades innovadoras, el uso de herramientas digitales, y la evaluación del aprendizaje. Además, se abordan técnicas como el juego de roles y la retroalimentación metacognitiva de los estudiantes hacia los docentes.