El primer gobierno de Yrigoyen se caracterizó por su personalismo y concepción de que él representaba la soberanía popular como líder del partido radical. Mantuvo una postura de estricta neutralidad durante la Primera Guerra Mundial a pesar de la presión de Gran Bretaña. Su mandato también estuvo marcado por la Reforma Universitaria de 1918, la Semana Trágica de 1919 y la creación de YPF en 1922 para promover la industria petrolera.