La producción ganadera depende de factores biológicos, tecnológicos y socioeconómicos. Los sistemas ganaderos se clasifican como extensivos o intensivos dependiendo del grado de control y la fuente de alimentación de los animales. Los sistemas extensivos aprovechan recursos no utilizables por el hombre y conservan ecosistemas, pero tienen rendimientos bajos; mientras que los intensivos permiten altos rendimientos pero requieren mayores inversiones y control.