La estimulación temprana es un conjunto de acciones que proporcionan experiencias a los niños para desarrollar al máximo sus potencialidades. Estas acciones favorecen el desarrollo motor, de los sentidos, y de funciones mentales como la memoria y atención. La estimulación temprana se aplica desde el nacimiento hasta los 5 años a través de sesiones bisemanales y ayuda a detectar problemas de aprendizaje.