La OMS establece tres niveles de prevención en la medicina del trabajo: primaria, secundaria y terciaria, que buscan mejorar la salud de individuos y comunidades. La prevención abarca desde evitar enfermedades hasta el diagnóstico temprano y la rehabilitación de daños ya existentes. Además, se enfatizan recomendaciones de alimentación saludable y la importancia de la actividad física a lo largo de las diferentes etapas de la vida.