Ulises debe realizar un viaje al inframundo para consultar al adivino ciego Tiresias. Mientras tanto, en su palacio, sus pretendientes pretenden conquistar a Penélope a la fuerza mientras Ulises planea cómo vengarse de ellos secretamente con la ayuda de la diosa Atenea. Ulises medita formas de derrotar a los pretendientes que lo superan en número, pero Atenea lo convence de esperar y le asegura que podrá vencerlos con su ayuda.