La radiación electromagnética tiene su origen en la unificación de los campos eléctricos y magnéticos descrita por las ecuaciones de Maxwell en 1864. Posee una naturaleza dual ondulatoria y corpuscular, comportándose como ondas al propagarse y como partículas llamadas fotones al interactuar con la materia, como demuestran los efectos fotoeléctrico y Compton. Presenta propiedades de difracción, reflexión y refracción propias de las ondas electromagnéticas.