El reciclaje y fundición de aluminio permite transformar objetos de desecho en materiales útiles mediante un proceso que ahorra energía y recursos mientras reduce la contaminación. Se recolectan objetos de aluminio, se separan de otros materiales y se funde a altas temperaturas para verterlo en moldes y crear nuevas estructuras como una maqueta de una casa, demostrando los beneficios del aluminio reciclado.