Este documento discute la naturaleza imperfecta y los sufrimientos que trae. Explica que aceptar los límites y debilidades de la naturaleza es aceptar a Dios que la creó, y que el sufrimiento puede conducir al crecimiento personal o a la desesperación. Finalmente, sugiere que el sufrimiento también puede llevar a la solidaridad y a proyectos de esperanza compartidos con otros.