El inspector visitó una escuela y encontró a la maestra abrumada sin material para enseñar. Tomó un corcho del escritorio y lo usó para motivar a los estudiantes a aprender sobre geografía, historia y más a través de preguntas. La maestra quedó impresionada con cómo transformó el desorden en una lección. Más tarde, cuando volvió a verla abrumada, la maestra le pidió que encontrara el corcho para poder enseñar de nuevo.