La adultez se divide en tres etapas: temprana (20-40 años), intermedia (45-65 años) y tardía (65 años hasta la muerte). La adultez temprana se caracteriza por la fuerza física y energía. La intermedia mantiene competencia laboral pero con declive físico. La tardía trae liberación de presiones pero también debilidad física y aceptación de la muerte. Cada etapa trae cambios en el desarrollo físico, intelectual y social.