El documento argumenta que el proyecto de La ALO debe tener en cuenta tres hechos posteriores a la licencia ambiental original y debe ser diseñado para ser compatible con el desarrollo y el medio ambiente. También debe servir como una obra multipropósito para mejorar la movilidad de Bogotá al tiempo que fortalece la estructura ecológica y genera beneficios sociales. Se propone despolitizar el debate contratando validadores externos que revisen el trazado y su impacto.