La reforma agraria chilena entre 1962 y 1973 buscó redistribuir tierras bajo los gobiernos de Eduardo Frei y Salvador Allende. Frei promulgó leyes que permitieron expropiar tierras excesivas o mal explotadas, beneficiando a 30,000 personas. Allende continuó la reforma pero también permitió la toma de tierras, lo que generó conflictos violentos. Para 1972 solo un 3% de tierras tenía más de 80 hectáreas, pero la producción agrícola se vio afectada por la agitación y la decisión de los pro