La regulación hormonal de la orina se logra a través de la homeostasis hidrosalina, que mantiene el balance de agua y sales en el organismo. La hormona antidiurética (ADH) juega un papel clave al regular la permeabilidad de los túbulos renales y la reabsorción de agua, controlando así el volumen y concentración de la orina. Cuando los niveles de ADH son altos, se reabsorbe más agua y la orina es más concentrada; cuando los niveles son bajos, se reabsorbe menos agua y la