El documento describe el relativismo moral, una corriente filosófica que surgió en la antigua Grecia en el siglo V a.C. Según esta doctrina, no existe una verdad moral absoluta sino que el bien y el mal dependen del contexto y la perspectiva individual. Los primeros en proponer esta idea fueron los sofistas griegos como Protágoras, quien afirmaba que "cada persona es juez absoluto de la verdad y la moral".