El documento resume las principales corrientes del realismo filosófico. El realismo ingenuo sostiene que las cosas existen tal como son percibidas, mientras que el realismo crítico propone que la realidad está formada por átomos y propiedades objetivas y subjetivas. El realismo crítico surgió en el siglo XVII durante la revolución científica, impulsada por pensadores como Descartes y Galileo, quienes argumentaron que lo que se percibe no es necesariamente la realidad objetiva.