Este documento describe la evolución del concepto de representación desde su origen en el derecho romano hasta los sistemas representativos modernos. Explica que la representación implica que los actos de un representante son atribuidos a otro representado, y que surgió la idea de que los gobernantes representan a la sociedad. También cubre los tipos de relación principal-agente, desvíos de la teoría original de representación como partidos políticos e intereses particulares, y problemas actuales como la dificultad de controlar al agente.