Este documento resume un estudio que compara tres programas de inmersión lingüística de corta duración para estudiantes estadounidenses que aprenden español: estudios tradicionales en el extranjero, estudios en el extranjero orientados al servicio, y alojamiento de lengua extranjera. El estudio encontró que el alojamiento de lengua extranjera usaba casi tanto español como los otros programas, y que las tareas que implicaban interacción con otros no nativos producían mayores mejoras lingüísticas.