La resiliencia se define como la capacidad de un individuo para enfrentar adversidades y salir fortalecido de ellas, como resultado de la interacción dinámica entre la persona y su entorno. Se construye a lo largo del desarrollo interactuando con factores como la familia, la escuela y la comunidad. Por el contrario, la anomia asiliente es una impotencia aprendida que hace que las personas se sientan incompetentes para enfrentar retos, a pesar de que en realidad sí poseen esa capacidad. Es importante formar resiliencia en los niños