El documento describe cómo Cuba ha tenido éxito cultivando alimentos en áreas urbanas para abordar su crisis alimentaria. Cuba ahora produce la mayoría de las verduras que consume a través de huertas urbanas que usan métodos orgánicos. Esto ha creado empleos y mejorado la nutrición de los cubanos. Los cultivos urbanos han ayudado a Cuba a reducir su dependencia de importaciones de alimentos a un costo alto.