La teoría de Allport y Postman sobre los rumores establece que para que una información se convierta en rumor deben cumplirse dos condiciones: ser importante y ambigua. Explican que los rumores se propagan debido a las motivaciones y proyecciones de las personas, como descargar tensiones emocionales o justificar sus propios estados de ánimo. También describen cómo la información se modifica a medida que es transmitida, a través de procesos como la nivelación, acentuación y asimilación.