El documento analiza el Salmo 86, que presenta a Jerusalén como la madre de todos los pueblos. Originalmente estaba dirigido a los peregrinos judíos, pero luego fue reinterpretado con una perspectiva mesiánica y universalista, viendo a Jerusalén como el centro espiritual de todas las naciones. El salmista declara que Jerusalén, como ciudad de Dios, es el origen de todos los pueblos. El documento ora para que Dios le dé un corazón ecuménico y la capacidad de amar y respetar a todas las cult