El documento propone personalizar la trayectoria escolar de los estudiantes para romper con la suposición de presencialidad y promover la inclusión a través de resultados de calidad en diferentes situaciones como el trabajo, embarazos, distancias y enfermedades. También sugiere cambiar la mirada a la escolarización tradicional rompiendo con la monocromía del aprendizaje y desarrollando conocimientos básicos para usar tecnologías de manera analítica y crítica.