Scratch es un lenguaje de programación gráfico creado por el MIT para que los niños aprendan a programar de forma divertida e intuitiva. Permite crear historias interactivas, animaciones, juegos y más utilizando bloques de comandos. Tiene como objetivo que sea fácil de usar para principiantes sin experiencia en programación entre 6 y 16 años, aunque también es utilizado por personas de todas las edades.