La construcción representa una parte importante de la economía colombiana, pero su competitividad es baja debido a problemas como la baja productividad, la falta de estandarización de procesos y la complejidad del marco regulatorio. El documento propone una agenda para mejorar la competitividad, incluyendo la industrialización del proceso constructivo, la simplificación de trámites y el acceso a crédito hipotecario.