Las infecciones odontogénicas se tratan principalmente de forma quirúrgica, con antibióticos como tratamiento adyuvante. Es importante identificar y tratar la causa dental subyacente para restaurar la salud del paciente y prevenir complicaciones. Los abscesos requieren drenaje de la colección purulenta a través del conducto dental o alvéolo, con extracción si es necesario. Los procesos más graves como flegmones precisam incisión, drenaje y antibióticos, pudiendo requerir hospitalización.