La sepsis neonatal es una infección del recién nacido causada por bacterias, hongos o virus que ingresan a la corriente sanguínea. Puede presentarse tempranamente en las primeras 72 horas o tardíamente después de ese periodo. Los signos incluyen taquicardia, letargia, apnea y dificultad para alimentarse. El tratamiento consiste en antibióticos como ampicilina y gentamicina de forma intravenosa.