El documento describe tres tipos de clientes: 1) El cliente difícil, que siempre se queja y encuentra defectos; 2) El cliente tímido, que es introvertido e indeciso; 3) El cliente impaciente, que siempre tiene prisa y se pone tenso cuando lo hacen esperar. Se recomienda tener paciencia con el cliente difícil, dar tiempo al tímido para decidir, y atender rápidamente al impaciente. El documento concluye que la vocación de servicio requiere empatía con el cliente y tratarlos como nos gustaría ser tratados.