El documento clasifica a los clientes en internos y externos, y dentro de estos últimos, en varias categorías como leales, impulsivos e indecisos, describiendo cada tipo y cómo manejar sus particularidades. Proporciona estrategias específicas para tratar con diferentes tipos de clientes, incluyendo aquellos difíciles, tímidos y agresivos, destacando la importancia de la atención al cliente y la comunicación efectiva. Además, enfatiza que conocer al cliente y su comportamiento puede mejorar la experiencia de venta y la satisfacción del cliente.