nº16
Se buscan optimistas
revista
pedagógica para
la familia
Niños:
¿indefensos
ante el
televisor? Identidades en juego
EL VALOR DE LO SINGULAR | pág. 30
SIEMPRE CRECIENDO | pág. 22
signos
3
signos
revista pedagógica para
la familia
Edita:
Attendis
Periodista Ramón Resa, 10
41012 Sevilla
Dirección:
Departamento de Comunicación
Redacción:
Departamento de Comunicación
Colaboradores de este número:
Jesús Ruiz García
Diseño y maquetación:
Ele Medios
Fotografías:
Attendis
Ele Medios
Imprime: Gráficas Andalusí
Depósito Legal: GR-1581-98
issn: 1577-5127
Los nuevos retos educativos de la televisión
Es, cuando menos, dudoso que la televi-
sión pueda incluirse en la categoría de
las denominadas “nuevas tecnologías”.
Sin embargo, la evolución que este me-
dio está experimentando en la actuali-
dad apunta a formas de ocio muy dife-
rentes al consumo televisivo tradicional.
Los nuevos servicios de televisión inte-
ligente, como los que ofrecen Apple TV
o Google TV, permiten la reproducción
de vídeo en “streaming”, además de un
sinfín de aplicaciones que van desde la
videoconferencia a las redes sociales o
las compras por internet. En definitiva,
pronto nos acostumbraremos a tener
en casa televisores conectados a la Red
y asimilados en gran medida a un PC, en-
focado, eso sí, al entretenimiento.
Medios nuevos, problemas de siem-
pre. ¿Cómo proteger a nuestros hijos de
unos contenidos televisivos que tienden
al infinito, cada vez más escurridizos a
cualquier tipo de control?
Hemos tratado de dar algunas res-
puestas a esta pregunta en el reportaje
que abre este nuevo número de la revista
Signos, así como en la sección “Enfoque
personal”, que cuenta con Jesús Ruiz, do-
cente y especialista en medios audiovi-
suales, como protagonista.
Un reportaje sobre cómo afrontar las
dificultades familiares —especial para
tiempos de crisis—, una nueva sección
sobre salud infantil, a cargo de la Clínica
de la Universidad de Navarra, fichas de
vocabulario para iniciar a los hijos en el
aprendizaje del inglés y otros contenidos
ya habituales completan esta nueva pro-
puesta con la que queremos contribuir,
una vez más, a hacer un poco más ase-
quible a padres y docentes el éxito en la
educación de niños y adolescentes.
04 A fondo
Niños:
¿indefensos frente al
televisor?
12 Para ser feliz
¿Felicidad en crisis?
17 Enfoque personal
Jesús Ruiz García,
docente y especialista en
cultura visual
22 Siempre creciendo
Se buscan optimistas
30 El valor de lo singular
Identidades en juego
36 Familia saludable
Trastornos del sueño
38 Hogares bilingües
Animals
¿Felicidad en crisis?¿Felicidad en crisis?
303030
Identidades en juegoIdentidades en juego
televisor?televisor?
222222
Se buscan optimistasSe buscan optimistas
363636
Trastornos del sueñoTrastornos del sueño
Se buscan optimistasSe buscan optimistas
383838
AnimalsAnimals
Se buscan optimistasSe buscan optimistas
Identidades en juegoIdentidades en juegoIdentidades en juegoIdentidades en juego
Los nuevos retos educativos de la televisión
EDITORIAL
Trastornos del sueñoTrastornos del sueño
3838383838
Trastornos del sueñoTrastornos del sueño
3838383838
El valor de lo singularEl valor de lo singularEl valor de lo singular
signos
4
Riesgos y oportunidades educativas de
fondofondofondo
a
NIÑOS:
¿indefensos
signos
5
la televisión en el hogar
Lejos de verse desplazada por los nuevos medios —Internet,
videojuegos, smartphones…— la pequeña pantalla sigue
ocupando un lugar protagonista en el ocio de los españoles.
Febrero de 2012 fue el mes en el que se vio más televisión
en la historia de nuestro país, con una media de 4 horas y
27 minutos al día por habitante. Los niños son uno de los
colectivos más fieles al medio. Su afición televisiva ha ido en
aumento a lo largo de los últimos años, unida a la aparición de
canales temáticos dirigidos al público infantil.En este reportaje
tratamos de ofrecer algunas claves que ayuden a los padres a
hacer frente al aluvión de mensajes que cada día reciben sus
hijos a través del televisor.
frente al televisor?
Un rápido vistazo a las estadísticas
ayuda a hacerse una idea de la in-
fluencia que series y programas de
televisión pueden llegar a ejercer so-
bre los pequeños: en España, los ni-
ños entre 4 y 12 años dedican dos ho-
ras y 38 minutos al día a ver la tele1
.
Según un reciente estudio de la Uni-
versidad de Valencia2
, la televisión
ocupa el primer puesto entre las acti-
vidades de ocio de chicos y chicas: el
30% de ellos afirma que encender el
aparato es lo primero que hace al lle-
gar a casa (sirva como referencia que
un 13,1% escucha música, un 18,8%
juega con amigos o familiares y sólo
un 10,9% lee).
La citada investigación estima
que tres de cada diez niños de entre
4 y 12 años tienen televisor en su dor-
mitorio; 750.000 niños en España
ven la tele después de las 22 horas
y 20.000 lo hacen tras la mediano-
che. Otras cifras, incluso más pre-
ocupantes: sólo el 25% del tiempo
que pasan los pequeños delante del
televisor corresponde a programas
infantiles; y dos de cada tres padres
reconocen que no supervisan lo que
ven sus hijos.
Horarios protegidos
La Ley General de la Comunicación
Audiovisual, de 2010, establece un
marco general de protección para los
menores entre las seis de la mañana
y las doce de la noche y tres franjas
Miguel Ángel Carrasco Barea
1 Informe de Barlovento Comunicación para Europa Press con datos de Kantar Media.
Marzo de 2012
2 Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas, Universidad de Valencia. 2010.
horarias consideradas “de protec-
ción reforzada” (en ellas no se pue-
den emitir contenidos catalogados
para mayores de 13 años): entre las 8
y las 9 horas y entre las 17 y las 20 ho-
ras, en el caso de los días laborables,
y entre las 9 y las 12 horas sábados,
domingos y festivos. Sin embargo,
un estudio3
presentado el pasado
año por el Observatorio de Conteni-
dos Televisivos Audiovisuales (OCTA)
puso de manifiesto que las grandes
cadenas incumplían reiteradamente
esta normativa, detectando en hora-
rio protegido contenidos de violencia
excesiva, lenguaje grosero, insultos,
cotilleo extremo y sexualidad.
Otro punto a tener en cuenta en
relación a los horarios es que cada
vez son más numerosos los menores
que ven los contenidos televisivos
del uso
responsable de la
televisión en casa
10del usodel uso
puntos
Los
La tele, siempre con una fi-
nalidad. Lo primero que los
padres deben tratar de transmi-
tir a sus hijos es que la televisión
no es algo que está permanen-
temente en funcionamiento,
“por si ponen algo interesante”.
Cuando se enciende, es para ver
un programa en concreto, que
previamente hemos selecciona-
do y considerado de interés. En
caso contrario, es preferible acu-
dir a otras alternativas de ocio.
1 Elige bien el lugar. La tele-
visión debe estar orienta-
da al entretenimiento de toda
la familia. Por eso lo más acon-
sejable es que esté ubicada en
estancias del hogar aptas para
la convivencia familiar. Desde
luego, no es educativo que un
niño tenga un aparato de tele-
visión en su habitación. En este
punto, los padres cuentan con
una gran oportunidad para dar
ejemplo…
2
“En españa, los niños
entre 4 y 12 años dedican
dos horas y 38 minutos
al día a ver la tele”
signos
6
3 Vulneraciones a la Ley 7/2010 General
de Comunicación Audiovisual en ma-
teria de protección de menores. OCTA,
marzo de 2011.
a través de Internet, desde ordena-
dores o smartphones, gracias a las
posibilidades que ofrece la llamada
“televisión a la carta”. Ante esta rea-
lidad, que va en aumento, las fran-
jas de protección para niños pierden
gran parte de su significado.
El papel de la familia
Entonces, ¿están realmente despro-
tegidosnuestroshijosfrentealatele-
visión? Los especialistas hacen hinca-
pié en que la verdadera “protección”
es la que deben ejercer los padres,
tomando la iniciativa en la educación
del hábito televisivo de los pequeños.
Para el Defensor del Menor de la Co-
munidad de Madrid, Arturo Canalda,
los padres tienen “una labor funda-
mental” a la hora de evitar que los
niños vean programas inapropiados
en televisión4
. Para Canalda, la falta
de conciliación familiar y profesional
es uno de los factores que dificultan
a los padres ejercer esta responsabi-
lidad, ya que “muchas veces no tie-
nen tiempo para ocuparse de que
sus hijos no reciban mensajes sin la
modulación de un adulto”. Con pa-
labras más gráficas, Carmen de An-
Selecciona los contenidos. Incluso
dentro de lo que se denomina “pro-
gramación infantil” cabe hacer matices en
relación al carácter educativo de los men-
sajes, su calidad artística, valores que trans-
miten… Trata de favorecer en tus hijos el
desarrollo de una cultura visual que les ayu-
de a valorar con capacidad crítica los espa-
cios televisivos. Infórmate sobre las series y
programas más populares en publicaciones
especializadas, como las webshttp://tacon-
line.net/es/ (que también edita la revista
impresa “Contraste”), o www.sontushijos.
es; ambas incluyen críticas y recomendacio-
nes sobre las principales series infantiles.
4Aprovecha las nuevas tecnologías. Las aplicacio-
nes para las nuevas SMART TVs, así como para
tabletas y smartphones, permiten disfrutar de una ver-
dadera televisión a la carta. Esto supone una mayor fa-
cilidad para elegir y planificar los programas que van a
verse en familia. Además, la mayoría de plataformas de
televisión inteligente, como Apple TV, LG Netcast, Sam-
sung Smart TV… permiten establecer medidas de segu-
ridad (el llamado “control parental”) para bloquear con-
tenidos que se consideren no aptos para menores. Por
otra parte, entre los nuevos servicios que trajo consigo
la televisión digital, se encuentra el de ver los progra-
mas en su idioma original, algo que puede convertirse
en un medio interesante para iniciar a nuestros hijos
en el aprendizaje de idiomas desde edades tempranas.
Aprovecha las nuevas tecnologías.3
signos
7
Control parental
La mayoría de plataformas de televisión
inteligente, como Apple TV, LG Netcast,
Samsung Smart TV… permiten establecer
medidas de seguridad (el llamado “control
parental”) para bloquear contenidos que
se consideren no aptos para menores.
4 Agencia de noticias Servimedia, 23 de
noviembre de 2010.
Mejor, con los hijos.
Cuando te sea posible,
mira la tele con tus hijos o, al
menos, está al tanto de sus-
contenidosfavoritos.Habla
con ellos sobre los argumen-
tos y situaciones que ven en
los programas de televisión,
por si fuera necesario reali-
zar aclaraciones acerca de lo-
sestereotipos y valores que,
intencionadamente o no,
pueden estar detrás del plan-
teamiento de algunos pro-
gramas, incluso infantiles.
5 Limitaeltiempo.Aquí,más
que de imponer, se trata de
hacer ver a los hijos la necesidad
de equilibrar el tiempo dedicado
a cada actividad: estar con la fa-
milia, hacer deporte, ayudar en
casa, hacer los deberes, jugar,
ver televisión… Ayúdales a hacer
un horario ydeja claro los lími-
tes de tiempo que no se pueden
traspasar. Como orientación ge-
neral, podemos decir que —para
niños y adultos— más de una
hora y media de televisión al día
puede ser perjudicial.
6 Ten en cuenta los horarios pro-
tegidos. Lamentablemente, las
cadenas de televisión no siempre
cumplen los horarios protegidos para
menores. Sin embargo, es en esos pe-
riodos de tiempo (entre las 8 y las 9 de
la mañana; y entre las 17 y las 20 de la
tarde) cuando, al menos orientativa-
mente, podemos esperar una progra-
mación más adecuada al público in-
fantil. En cualquier caso, el control del
horario no es suficiente de manera
aislada, debe estar acompañado por
una implicación activa de los padres
en el hábito televisivo de sus hijos.
7
drés, coordinadora de Comunicación
del Grupo Educativo COAS, insiste en
la misma idea5
: “no se debe tener a la
televisión como una ‘niñera electró-
nica’. Debemos ver la televisión con
nuestros hijos. Si no es posible, debe-
mos informarnos sobre lo que están
viendo”.
La implicación de los padres debe
abarcar aspectos que van desde el lu-
gar donde se ubica el televisor hasta
el establecimiento de horarios y, por
supuesto, la supervisión de conteni-
dos. Pero tampoco debemos caer en
un enfoque negativo de la cuestión:
la televisión ofrece numerosas posi-
bilidades educativas. Sólo se trata de
saber elegir los programas adecua-
dos y educar a nuestros hijos en una
actitud crítica hacia lo audiovisual:
“Enseñar a los hijos a que no hay que
‘ver televisión’, sino que hay que ver
programas de televisión. Así podre-
mos desarrollar la capacidad de se-
lección y discriminación, que les ha-
bilitará para tener criterio televisivo”,
subraya de Andrés.
“La implicación de los
padres debe abarcar
aspectos que van desde
el lugar donde se ubica
el televisor hasta el
establecimiento de
horarios y, por supuesto,
la supervisión de
contenidos”
Nuevas formas de ver
televisión.
Entre las nuevas posibilidades de
acceso a los medios televisivos,
se encuentran la televisión a
la carta, ya sea a través del PC
o mediante apps para SMART
TVs, smartphones y tablets. En
la imagen, app del canal infantil
público Clan TV, que permite
ver online gran parte de la
programación, tanto en inglés
como en español.
signos
8
5 “Diez consejos para sacar partido a
la televisión”, en Escuela de familias
(www.sontushijos.org).
Ofrece alternativas. A veces la televi-
sión es sólo el recurso fácil para escapar
del aburrimiento. Especialmente a edades
tempranas, los niños preferirán de manera
natural jugar con sus padres o hermanos an-
tes que ver la tele. A partir de los seis u ocho
años podemos encontrarnos con una tenden-
cia mucho más arraigada hacia la televisión.
Será el momento de promover el desarrollo
de aficiones deportivas, artísticas, cultura-
les… No debemos perder de vista que a un
niño que ve más de dos horas de televisiónal
día se le está privando de desarrollar aspectos
fundamentales de su personalidad, en planos
como el afectivo, físico, social o intelectual.
8 Cuidado con los niños
muy pequeños. Tanto
la Asociación Española de
Pediatría como la American
Academy of Pediatrics des-
aconsejan que los menores
de dos años vean habitual-
mente la televisión, ya que
ciertos estudios relacionan
la exposición prolongada a
este medio con una mayor
predisposición a padecer
déficit de atención e hipe-
ractividad.
9 Dales ejemplo; es
el más poderoso
instrumento educati-
vo. Los niños sólo ac-
tuarán de una manera
responsable ante la te-
levisión si comprueban
que sus principales re-
ferentes (sus padres)
manifiestan esa mis-
ma actitud en el uso
personal que hacen de
esta forma de ocio.
10
Depresión
Una investigación dirigida en 2009 por el profesor
Brian Primack, de la Universidad de Pittsburgh (EEUU)
relacionó, con datos estadísticos de más de 6.500 chi-
cos y chicas,el consumo excesivo de televisión en la in-
fancia con síntomas depresivos al llegar a la juventud,
especialmente entre los varones6
.
Los responsables de este trabajo apuntaron
como posibles causas de esta conexión la altera-
ción del sueño que puede producir la exposición
prolongada a la televisión, la transmisión de men-
sajes negativos en los programas, el carácter pa-
sivo del ocio televisivo y la falta de actividades
deportivas, sociales o intelectuales (como conse-
cuencia de pasar mucho tiempo ante el televisor),
que actúan como conductas protectoras frente a
la depresión.
Daños en la visión
Pese a lo extendido de la creencia popular, no hay
evidencias que demuestren que ver la televisión de
cerca dañe la vista. No obstante, el hecho de que un
niño se coloque“pegado” a la pantalla podría ser un
indicio de que tiene problemas de visión (aunque no
estén originados por el televisor).
Trastorno por déficit de atención e
hiperactividad
Según un estudio realizado por la Asociación Española
de Pediatría, los menores de dos años que ven la tele-
visión entre tres y cuatro horas al día tienen un ries-
go entre 30 y 40 por ciento mayor de padecer TDAH7
.
Por este motivo, dicha Asociación desaconseja que los
niños de esa edad vean habitualmente la televisión. A
título anecdótico, un estudio publicado recientemente
en la revista Pediatrics concluyó que la popular serie de
animación Bob Esponja puede generar déficit de aten-
ción en niños menores de cuatro años. Los productores
de estos dibujos animados rechazaron rotundamente
la afirmación y cuestionaron la metodología empleada
por los investigadores.
Obesidad infantil
Un estudio del doctor Durá Travé8
, del Departamento
de Pediatría de la Universidad de Navarra, señala los
hábitos de ocio sedentarios (la televisión entre ellos)
como el factor ambiental que más ha contribuido al
incrementodelaobesidadinfantilenlosúltimosaños.
La explicación es sencilla: pasar mucho tiempo ante
el televisor impide realizar otras actividades de mayor
gasto energético, como los juegos y el deporte.
Realidades (y algún mito) de los trastornosasociados
al consumo de televisión en niños
signos
10
6 Archives of General Psychiatry.Febrero de 2009.
7 Nunca quieto, siempre distraído. ¿Nuestro hijo es hiperactivo? (TDAH: Trastorno por déficit de atención con hiperactividad).
Paulino Castells. CEAC, 2009.
8 Influencia de la educación nutricional en el tratamiento de la obesidad infanto-juvenil. T. DuráTravé. Departamento de Pedia-
tría. Facultad de Medicina. Universidad de Navarra, 2005.
¿Felicidad
en cris s?
signos
12
Ante la
contradicción
y situaciones
difíciles el
hombre puede
sacar lo mejor
de sí mismo y
reinventarse
en cris sParaserfeliz
Hoy más que nunca
‘flotan’ en el ambiente
términos como sacrificio,
ajustes, recortes,
precariedad, despidos,
paro, crisis, deuda,
bancarrota...etc. En una
sociedad en la que se ha
pasado del despilfarro al
ahorro, y de la abundancia
a la austeridad, cabe
pararse un segundo,
cerrar los ojos y pensar:
¿Es tan malo esto que nos está
pasando? ¿Puedo crecer a pesar de
la crisis? ¿Cómo afrontarla? Con
esfuerzo, dedicación, paciencia,
superación y compromiso. SIGNOS
te da las claves para ser feliz…aún
en tiempos de crisis.
Diana Pérez Camarasa
La palabra crisis viene del griego Kri-
sisy este del verbo Krinein, que signi-
fica “separar” o “decidir”. También los
chinos tienen su propia definición al
respecto y para ellos la palabra crisis
tiene dos significados: peligro y opor-
tunidad. Así, la crisis es un momento
de cambio o ruptura para tomar una
decisión sobre cuál camino escoger.
Igual que las crisis económicas pue-
den ser una oportunidad de negocio,
las demás “crisis” de la existencia hu-
mana deben plantearse como una
oportunidad de cambio y de supera-
ción personal.
En la portada de un conocido
diario de tirada nacional se dejaba
leer: “Los sacrificios de hoy serán la
prosperidad del mañana”. Entonces,
quizá el sufrimiento y la alegría van
de la mano más allá de lo que el ser
humano pueda imaginar. Para llegar
a lo próspero casi siempre hay que
pasar por situaciones difíciles. En la
mayoría de las ocasiones, para llevar
a término un proyecto de vida,
hay que poner esfuerzo, de-
dicación y sacrificio. Ya lo decía He-
ráclito en la antigüedad: “el bien y el
mal tienen un lugar necesario en la
experiencia vital y aún en el univer-
so, ya que si no hubiera un constante
juego entre los contrastes, el mundo
dejaría de existir”. Juego de contras-
tes, de luces y sombras que hacen
que la vida no sea tan fácil de ser vivi-
da si no se tiene presente una visión
real y optimista de los problemas.
Plantarle cara a la adversidad
Ante una situación difícil, puede ser
el momento de cultivar virtudes y
cualidades humanas que quizá antes
hubieran sido impensables, como la
paciencia, la fortaleza, la creatividad
o la reciedumbre.Sobre esto puede
ser interesante aden-
trarse en el li-
bro de
Stephen R. Covey, Los 7 hábitos de la
gente altamente efectiva. El prime-
ro de los siete hábitos que propone
es el de la proactividad, que según
Covey “nos faculta para responder
de acuerdo con nuestros principios
y valores. En esencia, es lo que nos
hace humanos y nos permite afirmar
que somos los arquitectos de nues-
tro propio destino”. Según Covey ser
proactivo significa tomar el control
de los acontecimientos en vez de
quedarse mirando cómo suceden las
cosas, así como anticiparse a los pro-
blemas, y buscar nuevas soluciones.
El psicólogo y pedagogo Bernabé
Tierno,ensumanualdePsicologíaPo-
sitiva “Optimismo vital”, apunta que
es sólo nuestra responsabilidad que a
partir de la adolescencia nos convirta-
mos en perso-
nas
“Ser proactivo
significa tomar
el control de los
acontecimientos
en vez de quedarse
mirando cómo
suceden las cosas”
signos
14
tónicas pero no tóxicas, constructi-
vas, pero no destructivas, pacíficas
y no violentas, agradables y no des-
agradables, felices yno desgraciadas,
optimistas y no pesimistas.
Ejercitarse en felicidad
Carlos Andreu, consultor, coach y po-
nente de la Universidad de Navarra
es un prestigioso conferenciante que
habla en sus intervenciones sobre
cómo ser feliz, también en tiempos
de crisis. Según Andreu, el éxito de la
vida de una persona depende de la
satisfacción personal, el autoconoci-
miento y la actitud mental positiva.
Una de las frases más rotundas de
su discurso es: “La felicidad no está
nunca en el cuando, sino que siem-
pre está en el mientras”. A esto se
refiere cuando se pronuncian frases
como: “Seré feliz cuando trabaje,
cuando me suban el sueldo, cuando
me jubilen…”. Lo importante según
Andreu es ser feliz hoy y ahora.
Carlos Andreu también apunta
que la motivación no tiene que de-
pender de los demás, sino de uno
mismo: “Las personas no nacemos
felices, sino que nos hacemos felices
y tenemos que encontrar la forma de
buscar la felicidad en cada una de las
esquinas que nos plantea la vida”. En
su libro “Del ataúd a la cometa”, An-
dreudistingueentrepersonasvivasy
“zombies”. Se refiere a estos últimos
como personas pesimistas que van
vagando y haciendo amarga su vida
y la vida de los demás. El consejo de
Andreu es separase y alejarse de los
“zombies”, para ser generadores de
luz a nuestro alrededor y no conta-
giarse de las ideas negativas.
Con todo esto, se puede afir-
mar que la felicidad también está,
aunque un poco más escondida, en
tiempos de crisis. Sólo hay que sa-
ber descubrirla. Y para eso, hay que
ejercitarse. Como diría Andreu: “De-
pende de ti cambiar el rumbo de tu
día”. Sólo así serás feliz, también en
tiempos de crisis.
“La felicidad no está
nunca en el cuando,
sino que siempre
está en el mientras”,
según Carlos Andreu,
consultor y coach
A 10
pasosdel pensamiento
positivo:
01
El pensamiento positivo
afecta
a todo lo que haces.
02
Sé agradecido con lo que
tienes.
03
PUEDO, QUIERO Y SOY
CAPAZ.
04
No hay edad para el
cambio.
05
De cada error se saca una
lección positiva.
06
De cada error se saca una
lección positiva.
07
Borra de tu mente la duda,
el temor, la ansiedad y la
preocupación.
08
Establece metas elevadas
y comienza a vivir una vida
que te permita alcanzarlas.
09
Cada dificultad es una
oportunidad que la vida
te da para tu personal
desarrollo.
10
Prepárate para mañana
trabajando bien hoy.
signos
15
signos
17
Jesús Ruiz García
Docente y especialista en cultura visual
> Jesús Ruiz García es
licenciado en Bellas Artes,
profesor de Educación
Plástica y Visual y experto
en Cultura Visual.
> Gran parte de su
trayectoria profesional se
ha centrado en el análisis
de la relación entre los
medios audiovisuales y la
educación.
> Imparte cursos para
docentes y universitarios,
como La violencia en los
medios audiovisuales y
gráficos, La utilización de
los medios audiovisuales
en el aula y Curso breve
de cine a través de sus
géneros.
> En diciembre del 2006, con
motivo de la exposición del
director de arte y editor,
Pedro Tabernero, participó
en el catálogo y en el
seminario organizado por
la Universidad de Nueva
York.
> Ha publicado diversos
ensayos, entre los que
destacan Los guías de
la mirada y Claves para
un siglo de ilustraciones.
Actualmente, dirige el
área de Cultura Visual de
la Fundación Estudios de
la Comunicación (FEC).
enfoque
personal
“Hay que
aplicarse a
fondo en la
alfabetización
visual de los
hijos desde la
infancia”
Ana Carnerero Panduro
signos
18
n Nos encontramos en una situación
en la que los niños cada vez gozan de
mayor libertad y autonomía, e incluso
a veces ejercen una cierta autoridad
frente a sus padres. Teniendo en cuen-
ta estas circunstancias, ¿cómo decir a
los hijos qué deben ver en TV?
o De la misma manera que se habla
con ellos sobre sus amigos, el depor-
te, los estudios, el tiempo libre…, en
un contexto de buena comunicación
familiar, cuando surge este tema se
habla con la misma naturalidad y sen-
tido positivo. Se trata de sacar el ma-
yor disfrute y provecho de la tele, que
no debe ser el centro del ocio familiar,
sino una posibilidad entre muchas.
Plantearlo en términos de, no puedes
ver esto o lo otro, resulta una posición
algo extrema que lleva a un conflicto
permanente y agotador. El criterio, la
autoridad para educar en el uso de
la televisión lo aprenden los hijos fá-
cilmente desde pequeños. Como en
todo, ellos aprenden de nuestro com-
portamiento. Si nos acostumbramos a
hablar en voz alta lo que nos parecen
los programas, ellos lo estarán escu-
chando, y de forma espontánea vincu-
larán imágenes con actitudes e ideas:
mimetizarán ese pensar la imagen que
es tan importante. Evitar el zapping, la
improvisación de los contenidos; mas
adelante negociar con ellos el tiempo
de visionado, los programas, tener el
televisor en un lugar común, una va-
riada oferta de entretenimiento, de
cultura, dentro y fuera de casa... son
recursos imprescindibles. Contamos
también con páginas en internet para
leer crítica especializada de todos los
programas que se emiten. Podemos
consultarlas nosotros o nuestros hijos.
Al hacerlo, no sólo nos informamos de
la oferta de calidad que se emite, sino
que adquirimos conocimiento audio-
visual que favorecerá una actitud exi-
gente, de excelencia en la televisión.
n ¿Cuáles son las ventajas e incon-
venientes de la televisión en la educa-
ción y la formación de los niños y en
especial de los adolescentes?
o La televisión tiene una capacidad
transformadora extraordinaria en las
personas, en la sociedad. Puede captar
la atención, los sentimientos, la inteli-
gencia; provocar actitudes con una in-
tensidad, en un periodo de tiempo tan
corto,
y de forma tan compartida
con los demás, que la convierten en
uno de los principales motores del
cambio social. Es cierto que el soporte
digital, internet y otras plataformas de
comunicación y entretenimiento han
reducido en algo su alcance, pero en
buena medida continúa siendo el gran
mediosocializador.Estepotencialenel
caso de los menores se multiplica para
lo bueno y para lo malo, lo que debe
llevarnos a ser muy exigentes en el
consumo televisivo. Los adolescentes
van a absorber lo que vean con gran
facilidad. En el caso de que los pro-
gramas contengan valores opuestos a
los familiares terminarán aceptando y
viviendo los de estos programas, que
son los que configuran, hoy
en día, la cultura dominante. No hay
que desconectarse de la realidad pero
es muy importante la selección, tam-
bién una exigencia activa como ciuda-
danos. Un buen ejemplo es lo que ha
ocurrido en Italia con la serie española
dirigida a los jóvenes Física o Química,
que ante las quejas de los telespecta-
dores ha sido retirada de la parrilla de
programación.
No hay que olvidar que el uso inte-
ligente de la televisión supone una se-
lección de los contenidos y una plani-
ficación del tiempo. Habrá programas
que se vean en familia, otros que sólo
interesen a algún hijo, pero que verá
Nos encontramos en una situación
en la que los niños cada vez gozan de
mayor libertad y autonomía, e incluso
a veces ejercen una cierta autoridad
frente a sus padres. Teniendo en cuen-
ta estas circunstancias, ¿cómo decir a
De la misma manera que se habla
con ellos sobre sus amigos, el depor-
te, los estudios, el tiempo libre…, en
un contexto de buena comunicación
familiar, cuando surge este tema se
habla con la misma naturalidad y sen-
tido positivo. Se trata de sacar el ma-
yor disfrute y provecho de la tele, que
no debe ser el centro del ocio familiar,
sino una posibilidad entre muchas.
Plantearlo en términos de, no puedes
ver esto o lo otro, resulta una posición
algo extrema que lleva a un conflicto
permanente y agotador. El criterio, la
autoridad para educar en el uso de
la televisión lo aprenden los hijos fá-
cilmente desde pequeños. Como en
todo, ellos aprenden de nuestro com-
portamiento. Si nos acostumbramos a
hablar en voz alta lo que nos parecen
los programas, ellos lo estarán escu-
chando, y de forma espontánea vincu-
larán imágenes con actitudes e ideas:
mimetizarán ese pensar la imagen que
es tan importante. Evitar el zapping, la
improvisación de los contenidos; mas
adelante negociar con ellos el tiempo
de visionado, los programas, tener el
televisor en un lugar común, una va-
riada oferta de entretenimiento, de
cultura, dentro y fuera de casa... son
también con páginas en internet para
leer crítica especializada de todos los
programas que se emiten. Podemos
consultarlas nosotros o nuestros hijos.
Al hacerlo, no sólo nos informamos de
la oferta de calidad que se emite, sino
corto,
y de forma tan compartida
con los demás, que la convierten en
uno de los principales motores del
cambio social. Es cierto que el soporte
digital, internet y otras plataformas de
son los que configuran, hoy
en día, la cultura dominante. No hay
que desconectarse de la realidad pero
es muy importante la selección, tam-
“No hay que olvidar
que el uso inteligente
de la televisión
supone una selección
de los contenidos y
una planificación del
tiempo”
signos
19
acom-
pañado del padre o de la
madre. Es bueno tener en cuenta que
la televisión es un medio que provoca
pasividad en el espectador, esto acon-
seja que los hijos de carácter introver-
tido dediquen menos tiempo que los
demás a ver la televisión.
n ¿Cómo conquista el cine y la televi-
sión al público adolescente, a través de
qué planteamientos sociales, valores?
¿Son ciertos o esconden intereses?
o A través del corazón, el humor, el
entretenimiento. Lo confirmaba una
vez más una reciente investigación so-
bre el consumo de televisión en ado-
lescentes españoles. Apare-
cían como primera preferencia las te-
leseries, y a continuación el cine y los
programas de humor.
¿Por qué son tan atractivas las te-
leseries para los menores? En primer
lugar hay que destacar su perfección
técnica con grandes dosis de humor, y
después, que no teorizan sobre la vida.
Muestranapersonajesdesuedadensi-
tuacionesparecidas,aprendendecómo
resuelven los problemas; para ellos re-
sulta extraordinariamente atractivo. Es
el resultado del propio discurso de la
imagen: el primer
impacto es emocional, provocando el
interés, y muy posiblemente la adhe-
sión, después viene reflexionar, pensar
en lo que se ve —si existe un hábito ad-
quirido—. Por eso es tan importante la
forma de tratar los temas en los infor-
mativos; de ahí el debate entre los pro-
fesionales sobre cómo evitar que una
información se convierta en apología
de lo que denuncia.
Volviendo a la ficción televisiva hay
que tener en cuenta que es un produc-
acom-
pañado del padre o de la
madre. Es bueno tener en cuenta que lescentes españoles. Apare-
signos
20
to muy elaborado, con rasgos muy es-
pecíficos en nuestra cultura. En el pa-
norama nacional se ha instaurado en
gran medida una censura económica,
además de una evidente falta de plu-
ralidad en el enfoque de los temas. Se
supedita todo al éxito económico y se
utilizan los recursos fáciles para conse-
guirlo: cualquier cosa vale para emo-
cionar, para divertir. Estos aspectos
negativos tienden a radicalizarse por
la necesidad de crear nuevos impactos
argumentales en cada temporada.
Para educar en libertad a los hijos
y que puedan detectar las manipula-
ciones hay que aplicarse a fondo en su
alfabetización visual desde la infancia,
tanto en la escuela como en la fami-
lia. Muchos padres me comentan, que
ahora que están formándose en estos
temas para poder educar a sus hijos,
están mejorando su cultura y amplian-
do sus gustos.
n	 La televisión y el cine son fábricas
de cultura que tienen una fuerte in-
fluencia en las personas, y especial-
mente en los más jóvenes. En ocasio-
nes representan modelos sociales o
valores que tratan de imponerse en
nuestros ambientes. Pero ¿es veraz la
realidad que refleja el cine y la televi-
sión? ¿Cómo ayudar a los hijos a ser
críticos ante esos estereotipos?
o	 Como en cualquier medio de co-
municación, la veracidad de lo que nos
muestra dependerá de la profesionali-
dad y honradez de sus autores. Cuan-
do el criterio que predomina es el puro
entretenimiento, o el beneficio econó-
mico a toda costa, o la ideología de gé-
nero, que niega un modo de ser propio
del hombre —una ecología humana- ,
y quiere imponer una humanidad in-
ventada, la veracidad desaparece.
Otro rasgo característico de la tele-
visión que describe en su último ensa-
yo, La civilización del espectáculo, Vagas
Llosa, es que hace perder la jerarquía de
la realidad. Todo alcaza un mismo nivel
de importancia por el simple hecho de
estar en la pantalla, se lamenta. Y es
verdad. Ante esto es muy importante
que los hijos tengan un referente claro
en la jerarquía de valores, interiorizado
desde la coherencia que observan en
sus padres. En un ambiente familiar en
el que se crean posibilidades de diver-
sión y de cultura variadas; en el que los
padres se esfuerzan por vivir con sus
hijos, buscando o inventando oportu-
nidades para que se inicien en nuevas
experiencias de su mano, es difícil que
los estereotipos suplanten a la reali-
dad vivida.
n	 Las nuevas generaciones han naci-
do en la era de las telecomunicaciones
y de lo audiovisual, ¿esto quiere decir
que la cultura escrita es obsoleta?
o	 No, en absoluto. Mis alumnos de se-
cundaria, se quedan con cara de asom-
bro cuando les digo que la mejor pelí-
cula, o el programa más divertido de
televisión, comenzaron con un guión
escrito en el que se anotó la descrip-
ción de las imágenes y los diálogos. Los
nuevos soportes, los nuevos lenguajes
enriquecen las posibilidades de comu-
nicación, conocimiento y diversión, sin
menoscabar en nada la necesidad de
la cultura escrita. La competencia lin-
güística es necesaria para estructurar
el pensamiento y nos abre las puertas
de la cultura.
n	 ¿La telebasura es una respuesta a la
demanda de un determinado público o
bien es algo que se impone a los espec-
tadores desde ciertas instancias?
o	 Tiene mucho más de recurso falto
de ética para conseguir audiencia, que
de demanda popular. A la telebasura no
le importa mentir o distorsionar cual-
quier realidad humana; ni alimentar
los impulsos más irracionales y morbo-
sos de los ciudadanos, con tal de con-
seguir mejorar la audiencia. Tanto los
empresarios como los autores de estos
programas muestran una gran falta de
sensibilidad y de interés por el desarro-
llo de la sociedad, porque una sociedad
sin valores es una sociedad sin futuro.
A diario compruebo el daño que hace
en los menores este tipo de televisión.
Arrasa con muchos de los valores bá-
sicos que esforzadamente trabajamos
con los alumnos en en el aula.
La responsabilidad social debería
de ser un valor asumido por los agen-
tes culturales y de comunicación, pero
no siempre es así. Es cierto que la tele-
basura puede tener mucha audiencia,
pero eso no significa que otros conte-
nidos y tratamientos de los temas no
puedan interesar en la misma medida
a este público, es todo un desafío para
los profesionales del entretenimiento.
n	 ¿Qué características describen un
programa televisivo y una película de
calidad?
o	 Creatividad, valores y rendimiento
económico —en cualquier orden—,
pueden resumir un marco ideal para la
producción audiovisual. Descendiendo
a detalles, en el caso de la televisión
es muy importante que las cadenas
respeten las franjas horarias y los con-
tenidos por edades, que los programas
provoquen el interés y aporten ideas,
sensibilidad desde su propio perfil: in-
formativo, lúdico, cultural… A la televi-
sión se le puede pedir un gran cuidado
del lenguaje, sin lugar para el insulto, lo
zafio, lo sectario. Un compromiso con
el desarrollo de la sociedad, con los va-
lores democráticos, con la creación de
imaginarios en armonía con la dignidad
humana. Mucho de lo apuntado puede
aplicarse al cine de calidad, teniendo
en cuenta que es un soporte más ex-
perimental y que cuenta con mayores
recursos económicos que le permiten
más logros en todos los sentidos.
Hay una frase del filósofo español
Julián Marías que creo que sintetiza
muy bien todo lo dicho: Urge un des-
pertar de la imaginación creadora, cuya
misión es dilatar y potenciar la realidad,
no suplantarla o deprimirla.
“Es muy importante
que los hijos tengan
un referente claro en
la jerarquía de valores,
interiorizado desde la
coherencia que observan
en sus padres”
“La competencia
lingüística es necesaria
para estructurar el
pensamiento y nos abre
las puertas de la cultura”
Se buscan
o
Tras varios años de crisis
económica, nos hemos
acostumbrado a recibir
mensajes que nos ofrecen una visión negativa
e incierta del futuro. Los niños no son ajenos
a esta afluencia de información, que puede
llegar a originar en ellos una actitud general
de desconfianza ante la vida. La educación
en el optimismo se hace ahora más necesaria
que nunca y los padres juegan en ella un
papel protagonista. A continuación ofrecemos
algunos consejos dirigidos a afrontar la
educación de este importante aspecto de la
personalidad, que tiene mucho que ver con la
felicidad y la autoestima, pero también con el
liderazgo y el éxito en las relaciones sociales.
Siempre creciendo
signos
22
La educación de la alegría en el hogar
La educación de la alegría en el hogar
La educación de la alegría en el hogar
optimistas
signos
23
nos se agotan (algo que ocurre
con relativa frecuencia), siempre
se puede acudir a Dios, que con
certeza dispondrá lo mejor para
él. Quien no participa de esta con-
vicción sólo podrá ser optimista de
una manera frágil y superficial.
signos
24
Como punto de partida, se hace
preciso identificar el contenido
exacto de la virtud del optimis-
mo, en el que no hay cabida para
la ingenuidad o el autoengaño, a
diferencia de ciertos sucedáneos
con los que en ocasiones se con-
funde. Es optimista quien confía
razonablemente en sus propias
capacidades y en la ayuda que le
pueden prestar los demás. En cada
situación distingue, en primer lu-
gar, lo que es positivo en sí y las
posibilidades de mejora que exis-
ten para, a continuación, estudiar
las dificultades que se pueden pre-
sentar. Aprovecha todo lo bueno y
afronta lo demás con deportividad
y alegría.
La confianza es, pues, la base de
todo optimismo. Pero no se trata
de una confianza ciega, sino realis-
ta. Y ésta es otra de las notas que
distinguen al verdadero optimista:
sabe hasta dónde llegan sus pro-
pias cualidades y en qué punto
requiere de la ayuda de los demás.
Pero la ayuda de los otros también
es limitada… lo que nos lleva a otra
conclusión que cierra el círculo de
la definición de esta virtud: sólo
la persona que cuenta con una vi-
sión trascendente de la vida puede
practicar un auténtico optimismo,
ya que, cuando los medios huma-
Realismo y mejora
Ya hemos dicho que el verdadero
optimismo no es ingenuo, sino que
sabe ponderar adecuadamente lo
positivo y negativo de cada situa-
ción. Uno de los aspectos principales
de la educación de esta virtud, por
tanto, consiste en transmitir a los hi-
jos criterios que les ayuden a distin-
guir lo que es importante de lo que
es secundario, lo que es significativo
de lo que no lo es, desde un enfoque
que se centre en la finalidad, no en
los medios. Pongamos un ejemplo:
un suspenso es, ciertamente, un fra-
caso, pero será sólo un fracaso rela-
tivo si aprovechamos tal circunstan-
cia para aumentar la motivación y el
rendimiento. La finalidad no es sacar
buenas notas, sino el esfuerzo y la
mejora personal.
Parte importante de la educación
del optimismo consiste en hacer
entender a los hijos que deben res-
ponsabilizarse de sus propias vidas,
sacando partido a sus cualidades
y pidiendo la ayuda de los demás
cuando sea necesario. Por eso es im-
portante no intentar permanente-
mente resolver sus problemas, sino
hacerles esforzarse personalmente
y apoyarles con el cariño. Así apren-
derán a ser optimistas, no porque
las cosas siempre les salen bien, sino
“La confianza es
la base de todo
optimismo… no
una confianza
ciega, sino realista”
porque, aunque salgan mal, el amor
de sus padres está asegurado. El op-
timismo basado en el triunfo perso-
nal reiterado es un optimismo falso.
Niños “triunfadores”, niños
“fracasados”
A la hora de enfocar la educación
del optimismo en la infancia cabe
distinguir las medidas que los pa-
dres deberán poner en práctica
según se trate de un niño al que,
por sus condiciones —inteligen-
te, buen deportista, sociable…—
encontrará más motivos para ser
optimista; o bien de aquel otro
que, debido a repetidos fracasos
en distintos ámbitos, tiende a ser
desconfiado.
En el primer caso, los padres
deberán consolidar ese optimismo
“natural” y superficial (y que por
tanto, terminaría por derrumbarse
tarde o temprano), con actuacio-
nes que se centren en la exigen-
cia. Hacerles acometer tareas que
conlleven dificultades, según su
capacidad, dará a los padres una
ocasión propicia para enseñarles
a aceptar pequeños fracasos con
alegría, valorando el aspecto posi-
tivo de toda circunstancia.
El niño que fracasa habitualmen-
te necesita de un plus de cariño. Los
padres no deben caer en el error de
tratar de convencerle de que está
triunfando cuando no es así. Por el
contrario, han de promover situa-
ciones en las que el hijo, a base de
esfuerzo, pueda tener éxito, lo cual
mejorará la confianza en sí mismo,
a lo que habrá que sumar el apoyo
en los momentos de fracaso. De esta
manera potenciaremos su fortaleza,
imprescindible en la adquisición del
optimismo.
Optimismo y servicio a los demás
A medida que los niños van crecien-
do, la educación en el optimismo
debe orientarse hacia la virtud de la
generosidad. Los pequeños deben
entender que quien únicamente bus-
ca su propia satisfacción siempre su-
frirá desengaños, lo que le conducirá
a desarrollar actitudes pesimistas.
Por el contrario, la persona que es
consciente de que tiene una misión
de servicio en la vida, siempre encon-
trará formas de ayudar a los demás,
de ahí su optimismo.
Ya en la adolescencia, los mismos
criterios apuntados son vá-
lidos. Es relativamente
frecuente que al lle-
gar a esta edad,
el mundo en
general pa-
rezca tan
lamenta-
ble que
los chi-
cos no
hagan
más
que cri-
ticar.
La crítica negativa no es compatible
con el optimismo. Será el momen-
to de crear ocasiones en las que los
hijos puedan expresar sus inquietu-
des, haciéndoles ver con pequeñas
reflexiones —pero sin sermonear—
que efectivamente es conveniente
analizar los hechos y darse cuenta de
todo el mal que hay en la sociedad,
pero que la crítica resulta estéril si
no se centra en las posibilidades de
mejora. Al mismo tiempo, los padres
deben transmitirles que, si bien cam-
biar el mundo puede ser un objetivo
fuera de su alcance, siempre pueden
servir lo mejor que puedan a las per-
sonas que tienen alrededor.
En cualquier caso, no debemos
olvidar que el adolescente tiene una
gran necesidad de sentirse querido,
aunque rara vez lo reconozca abier-
tamente. Al igual que en el caso de
los niños pequeños, la manifestación
del cariño será un medio indispensa
ble para promover una
visión optimista de la
vida.
“El niño que fracasa
habitualmente necesita
de un plus de cariño. Los
padres no deben caer
en el error de tratar de
convencerle de que
está triunfando
cuando no es así”
signos
26
El éxito es más asequible para el optimista
Existe una relación directamente proporcional entre el optimismo y la moti-
vación. Quien tiene una visión positiva de la vida sabrá aprovechar las opor-
tunidades que se le presentan, incluso en medio de las dificultades, y reunirá
con más facilidad las energías necesarias para acometer sus proyectos.
El optimismo es un factor de liderazgo
También en el mundo de la empresa y las organizaciones son las perso-
nas optimistas las más capacitadas para cohesionar y dirigir equipos de
trabajo. Distintos aspectos de la personalidad relacionados con lo que en-
globamos bajo el término “optimismo” son muy tenidos en cuenta por los
gestores de recursos humanos de las grandes empresas a la hora de va-
lorar a los candidatos y asignar puestos de responsabilidad. En concreto,
los estudios de psicología aplicada a la selección de personal, al hablar de
conceptos como “Estabilidad emocional” y “Amigabilidad” hacen referen-
cia directa al optimismo como rasgo característico del buen empleado.
El optimista hace más agradable la vida a los
demás y, en consecuencia, gana su aprecio
Quienes mantienen una visión positiva —no sólo de sí mismos, sino tam-
bién de los que les rodean— tienen gran parte del éxito asegurado en sus
relaciones sociales, familiares y laborales. Son especialmente queridos por
su facultad de crear una buena atmósfera de trabajo y convivencia a su al-
rededor. Al fin y al cabo, a todos nos gusta tener cerca a gente alegre.
Las personas optimistas son más felices
Una visión positiva, y a la vez realista, de la vida, proporciona paz interior,
estabilidad y autoestima. Si bien no puede establecerse una identificación
total entre felicidad y optimismo, no cabe duda de que éste es un ingre-
diente indispensable de aquélla. El verdadero optimista puede tener afán
por mejorar su situación, pero ese deseo no será para él motivo de angus-
tia o insatisfacción ni, por supuesto, le impedirá disfrutar de las cosas bue-
nas que ya hay en su vida. Ya decía León Tolstoi que “Mi felicidad consiste
en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo”.
Ser optimista mejora la salud
Hay estudios que aseguran que las personas optimistas cuentan con una
mayor esperanza de vida. A modo de ejemplo, una investigación holan-
desa publicada en 2006 en la prestigiosa Archives of Internal Medicine
estableció una relación inversamente proporcional entre el optimismo
como rasgo de la personalidad y la mortalidad cardiovascular. El estudio
mencionaba otro factor que reduce las posibilidades de morir por causas
cardíacas: el consumo habitual de cacao.
Existe una relación directamente proporcional entre el optimismo y la moti-
vación. Quien tiene una visión positiva de la vida sabrá aprovechar las opor-
tunidades que se le presentan, incluso en medio de las dificultades, y reunirá
con más facilidad las energías necesarias para acometer sus proyectos.
El optimismo es un factor de liderazgo
También en el mundo de la empresa y las organizaciones son las perso-
nas optimistas las más capacitadas para cohesionar y dirigir equipos de
trabajo. Distintos aspectos de la personalidad relacionados con lo que en-
globamos bajo el término “optimismo” son muy tenidos en cuenta por los
gestores de recursos humanos de las grandes empresas a la hora de va-
lorar a los candidatos y asignar puestos de responsabilidad. En concreto,
los estudios de psicología aplicada a la selección de personal, al hablar de
conceptos como “Estabilidad emocional” y “Amigabilidad” hacen referen-
cia directa al optimismo como rasgo característico del buen empleado.
El optimista hace más agradable la vida a los
demás y, en consecuencia, gana su aprecio
El optimista hace más agradable la vida a los
demás y, en consecuencia, gana su aprecio
El optimista hace más agradable la vida a los
Quienes mantienen una visión positiva —no sólo de sí mismos, sino tam-
bién de los que les rodean— tienen gran parte del éxito asegurado en sus
relaciones sociales, familiares y laborales. Son especialmente queridos por
su facultad de crear una buena atmósfera de trabajo y convivencia a su al-
rededor. Al fin y al cabo, a todos nos gusta tener cerca a gente alegre.
Las personas optimistas son más felices
Una visión positiva, y a la vez realista, de la vida, proporciona paz interior,
estabilidad y autoestima. Si bien no puede establecerse una identificación
total entre felicidad y optimismo, no cabe duda de que éste es un ingre-
diente indispensable de aquélla. El verdadero optimista puede tener afán
por mejorar su situación, pero ese deseo no será para él motivo de angus-
tia o insatisfacción ni, por supuesto, le impedirá disfrutar de las cosas bue-
nas que ya hay en su vida. Ya decía León Tolstoi que “Mi felicidad consiste
en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo”.
Ser optimista mejora la salud
Hay estudios que aseguran que las personas optimistas cuentan con una
El éxito es más asequible para el optimista
El optimismo es un factor de liderazgo
El optimista hace más agradable la vida a los
demás y, en consecuencia, gana su aprecio
Las personas optimistas son más felices
Ser optimista mejora la salud
Existe una relación directamente proporcional entre el optimismo y la moti-
El éxito es más asequible para el optimistaEl éxito es más asequible para el optimistaEl éxito es más asequible para el optimista
5 razones para ser
optimista
signos
28
Para saber más: La educación de las virtudes humanas. David Isaac, ed. Eunsa.
educar a mis hijos
Guía de
autoevaluación
¿Promuevo en casa un clima de alegría?
Si los padres tratan de vivir la virtud del optimismo a
pesar de las dificultades, será mucho más probable
que los pequeños aprendan a ver el lado positivo de
cualquier situación.
¿Acostumbro a reforzar los hábitos
positivosde mis hijos, resaltando sus logros?
Insistir permanentemente en “lo que se puede mejo-
rar” es una actitud desmotivadora. Por el contrario,
reconocer las pequeñas victorias de los hijos o alum-
nos les ayuda a ganar confianza en sus posibilidades.
¿Ayudo a los chicos y chicas (en especial en la ado-
lescencia) a conocerse a sí mismos?
Todos necesitamos ayuda para “autoconocernos”. Es
frecuente que los hijos creen una imagen deformada
de sí mismos, infravalorándose o sobrevalorándose.
Debemos ayudarles a ser realistas, reconociendo sus
posibilidades y limitaciones.
¿Permito que los hijos aprendan a desenvol-
verse por sí solos en situaciones en las
que la ayuda de sus padres es innecesaria? La ayuda
innecesaria es una limitación para la persona que la
recibe. El aprendizaje de los obstáculos que presenta
una determinada circunstancia es fundamental para
el desarrollo de un verdadero optimismo.
¿Manifiesto con hechos concretos la confian-
za y el cariño a mis hijos? La confianza y el
cariño son claves para que los niños adquieran segu-
ridad en sí mismos, lo que les hace capaces de asumir
positivamente la responsabilidad de sus propias vidas.
¿Ayudo a mis hijos a adoptar una actitud
positiva ante situaciones ob-
jetivamente malas —un suspenso,
una deslealtad de un amigo, una enfermedad…—,
con el fin de sacar algo bueno de ellas? Todos nos
encontramos con dificultades a lo largo de la vida.
Cuanto antes aprendamos a lidiar con ellas, mucho
mejor. Por eso resulta muy educativo aprovechar las
pequeñas o grandes contrariedades para enseñar
a los hijos a ver, sin ingenuidad, el lado positivo de
cualquier problema.
¿Transmito a mis hijos la confianza en
Dios? El verdadero optimismo tiene sus raíces en
una visión trascendente de la vida. Enseñar a los hijos
a confiar en Dios, con el propio ejemplo y mediante
breves comentarios que les hagan reflexionar, es la
mejor manera de ayudarles a desarrollar una visión
positiva del mundo.
¿Propicio situaciones en las que los chicos y chicas
que suelen fracasar puedan tener éxito? De
esta manera aumentaremos su autoestima y con-
fianza en sí mismos, y serán capaces de reconocer y
aprovechar sus virtudes.
¿Creo situaciones en las que los chicos y chicas
sean auténticamente impor-
tantes? En cuanto se responsabilicen de tareas
relevantes, de servicio a los demás, encontrarán la
satisfacción por el trabajo bien hecho, aumentando
su optimismo.
¿Enseño a mis hijos a pedir la ayuda ne-
cesariapara realizar sus proyectos? Los niños y
adolescentes deben acostumbrarse a reconocer las
situaciones en las que han de pedir ayuda a las perso-
nas adecuadas (padres, profesores, compañeros…).
¿Sé educar a mis hijos¿Séen el optimismo?
signos
29
IdentidadesEl valor de lo singular
Hombre y mujer, aunque iguales
enderechos,sondiferentesentodo
lo demás: en el físico, en la psicolo-
gía, en los sentimientos, habilida-
des, en los procesos neurológicos,
etc. ¿Por qué entonces aprender de
igual forma cuando somos diferen-
tes? Estudios científicos y académi-
cos lo demuestran: atender a las di-
ferencias de cada sexo hace que los
chicos y chicas aprendan conforme
a su naturaleza, consiguiendo así
los mejores resultados.
La ‘neuroeducación’ atiende las
de sexos en el aprendizaje
re a la diferenciación sexual como
una realidad a la que se ha resisti-
do la humanidad en diversas oca-
siones a lo largo de la historia. La
profesora se remonta a la mitolo-
gía griega, donde alude al comple-
jo de Diana, que expresa el rechazo
a la condición femenina, y el com-
plejo de Urano, como negación de
la condición masculina.
Calvo sostiene que vivir sin una
identidad, femenina o masculina
está provocando frustración e infe-
licidad entre muchas personas in-
capaces de ir en contra de su propia
esencia: “La crisis de identidad es el
En una sociedad en la que se lucha
por la igualdad entre hombres y mu-
jeres, se ha perdido la visión de que
la riqueza está en la diversidad, y
que hombre y mujer no se comple-
mentarían si no fuera porque son
diferentes en el fondo y en la forma,
aunque con los mismos derechos.
María Calvo, una de las estu-
diosas más valiosas de la Educa-
ción diferenciada, y profesora de
la Universidad Carlos III de Madrid,
publicó un interesante ensayo en
“Nueva Revista” sobre “La esclavi-
tud y liberación de la mujer en la
hipermodernidad”. Calvo se refie-
signos
30
en juego
grave problema de la sociedad con-
temporánea en los países más de-
sarrollados. Estamos ante una revo-
lución silenciosa, desestructuradora
de la identidad personal”. De ahí la
necesidad de atender las diferencias
entre hombre y mujer en el plano
pedagógico y académico.
La Neurociencia al servicio
de la educación
En una entrevista publicada por el
diario El País a la neuróloga Anne
Moir, doctora en Genética por la Uni-
versidad de Oxford y autora del libro
diferencias
Diana Pérez Camarasa
Brain sex: The real difference bet-
ween men and women, explicaba:
“Si se desea reducir las diferencias
entre chicos y chicas, se debe educar
a ambos sexos de forma separada y
diferente”. Y continuaba poniendo
un ejemplo: “Las chicas tienen me-
nor habilidad para pensar en tres
dimensiones. Si se ignora y no son
educadas a otra velocidad en este
aspecto serán menos aptas para de-
dicarse a labores técnicas, y se acen-
tuarán estereotipos como que las
mujeres aparcan peor. El feminismo
ignora las diferencias, con lo que es-
tas aumentan”.
“Si se desea reducir las
diferencias entre chicos
y chicas, se debe educar
a ambos sexos de forma
separada y diferente”
(Anne Moir)
signos
31
En 2011, la misma neuróloga,
Anne Moir, pronunció una confe-
rencia en Bilbao organizada por FA-
PAE (Federación de Asociaciones de
Padres de Euskadi), bajo el título “Úl-
timos avances en neuroeducación:
maduración del cerebro y su relación
con la diferencia de sexos”. En ella
abordó las diferencias entre el ce-
rebro masculino y femenino, distin-
tos en estructura y funcionamiento.
Concretó que en las chicas las áreas
verbales del cerebro maduran cua-
tro o seis años antes que los chicos
y que la habilidad espacial del cere-
bro en los varones madura de dos a
cuatro años antes que en las chicas,
igual que la psicomotricidad gruesa.
La doctora concluyó que hay que co-
nocer esas diferencias para no tratar
de educar a todos con las mismas
metodologías, sino comprendien-
do y compensando las carencias de
cada sexo.
El psiquiatra Jay Giedd, uno de
los mayores expertos sobre el cre-
cimiento del cerebro en los niños
(U.S. Nacional Institute of Health;
Washington), ha demostrado que
la parte del cerebro destinada a la
habilidades verbales, el hemisferio
izquierdo, adquiere en las mujeres
la madurez mucho antes que en el
varón. En la misma línea, los neuro-
científicos Reuwen y Anat Achiron,
simplemente realizando un escáner
del cerebro, mostraron cómo la par-
te dedicada a las destrezas verbales
de una niña de seis años equivale en
madurez al de un varón de cuatro.
Como señala Lawrence Cahill,
doctor en Neurociencia y profesor
del departamento de Neurobiología
de la Universidad de California (Irvi-
ne), las investigaciones son conclu-
yentes: los cerebros de hombres y
mujeres son diferentes en algunos
aspectos, tanto en su arquitectu-
ra como en su actividad. Lo cual no
implica que se hayan de interpre-
tar esas diferencias en términos de
superioridad�inferioridad. El sexo es
una variable a tener muy en cuenta.
Del mismo modo, varios neuro-
científicos, entre ellos Louan Bricen-
dinne , han destacado la importan-
cia de atender al desarrollo cerebral
que se produce sobre todo entre los
“La crisis de identidad es el grave problema de la sociedad contemporánea en los
países más desarrollados. Estamos ante una revolución silenciosa, desestructuradora de
la identidad personal” (María Calvo Charro)
signos
32
Desarrollo sensorial
La primera de las diferenciasradica en las distintas
maneras de percibir los objetos, a través de la vista y
el oído. Las mujeres tienen el cerebro preparado para
oír sonidos bajos y para percibir sutilezas emocionales
en los tonos de voz. Por tanto, ellas oyen de 2 a 10 ve-
ces mejor que los hombres. Además, las chicas perci-
ben mejor el detalle, tienen más visión periférica y su
ángulo de visión es de casi 180 grados, lo que les dota
mejor para ver varios objetos a la vez.
Desarrollo verbal
En las chicas las áreas verbales del cerebro maduran
entre 4 y 6 años antes que en los varones. Las mujeres
tienen una organización bilateralizada con mayores
conexiones cerebrales. Esta es la razón por la que las
mujeres pueden hacer varias cosas a la vez. El hombre
en cambio, tiene una organización lateralizada del ce-
rebro, lo cual hace concentrarse mejor y tener mejores
facultades para las matemáticas abstractas y el razo-
namiento mecánico. En los varones el razonamiento
abstracto madura entre 2 y 4 años antes.
Desarrollo cerebral
La impronta sexual del cerebro es uno de los factores
que influye en el comportamiento de las personas. Los
varones, debido a su mayor dosis de testosterona, son
más competitivos e impulsivos, por lo que necesitan
más el movimiento. Por contra, al tener menos testos-
terona, las chicas son más pacíficas y tranquilas.
Desarrollo emocional
El desarrollo emocional de las chicas, que se completa
a los 17 años, madura entre 3 y 4 años antes. Las di-
ferencias neuroquímicas apuntan a que los hombres
tienen menos serotonina, un neurotransmisor que
juega un papel importante en la inhibición del humor,
la ansiedad, el sueño, el dolor, la conducta alimentaria
y sexual, entre otros.Por eso, a ellos les satisface más
el riesgo y la aventura y a las mujeres les asusta más
el peligro.
La neurociencia responde:
Anne Moir apunta cuatro diferencias neurológicas entre hombre y mujer:
seis y los dieciséis años: “Los méto-
dos docentes o técnicas pedagógicas
válidas para los varones pueden pro-
vocar efectos negativos en las niñas
y viceversa. Ignorar las diferencias las
convierte en limitaciones”.
Así, gracias al avance de la Neuro-
ciencia, con un estudio profundo de
la naturaleza humana y los mecanis-
mos del cerebro, hombre y mujer se
sentirán más seguros de su identi-
dad masculina y femenina, de su pro-
pia ‘esencia’. Así, niño y niña, hombre
y mujer, llegarán a la igualdad real y
no superficial, basada en el conoci-
miento propio de la persona, con sus
diferencias y similitudes, dotando a
la educación de las armas necesarias
para ayudar a niños y niñas a un de-
sarrollo óptimo de sus capacidades,
aptitudes y cualidades según su pro-
pia naturaleza.
“Los métodos docentes
o técnicas pedagógicas
válidas para los varones
pueden provocar efectos
negativos en las niñas
y viceversa. Ignorar las
diferencias las convierte
en limitaciones”
signos
34
signos
35
signos
36
El sueño infantil no es un proceso
uniforme y depende de la adapta-
ción al medio, de la maduración ce-
rebral y del aprendizaje. Se distin-
guen diferentes patrones de sueño
en relación con la edad: el sueño
fetal, el sueño del recién nacido y
lactante hasta los tres meses, de
los tres meses al año de vida, del
año a los seis años y de los seis a
los 12 años.
Trastornos característicos del
sueño infantil
El trastorno del sueño infantil es
un motivo frecuente de consulta
en Pediatría, ya que afecta aproxi-
madamente a un 15-25% de los
niños menores de dos años. Estos
trastornos pueden tratarse de di-
somnias o alteraciones en la canti-
dad del sueño, que pueden tratarse
tanto de dificultad para conciliar el
El sueño es un estado fisiológico temporal de in-
consciencia caracterizado por un cese de la ac-
tividad sensorial, de la movilidad y del estado
de alerta. La necesidad de dormir es biológica y
aparece periódicamente, en ciclos, con el fin de
procurar un descanso al organismo y regenerar
energías gastadas. No es una situación pasiva,
sino un estado activo donde tienen lugar cam-
bios de las funciones corporales y actividades
mentales de enorme trascendencia para el equi-
librio psíquico y físico de los individuos.
Familia saludable
[Sección elaborada por
especialistas de la Clínica
Universitaria de Navarra]
signos
37
sueño (insomnio) como para man-
tenerse despierto (hipersomnia), o
parasomnias o alteraciones en la
calidad del sueño en sus diferentes
fases (alucinaciones hipnagógicas,
bruxismo, mioclonias de adormeci-
miento, ritmias del adormecimien-
to, sonambulismo, somniloquia,
terrores nocturnos o pesadillas).
Asimismo, también se consideran
trastornos de la conducta del sue-
ño la negativa del niño de irse a la
cama, que se presenta entre el pri-
mer y el sexto año de vida, o la ne-
cesidad de realizar ciertos ‘rituales’
a la hora de acostarse.
¿Qué debemos hacer para educar
al niño con un correcto patrón de
sueño?
Es importante mantener unos ho-
rarios regulares, una correcta ali-
mentación e higiene y una tempe-
ratura adecuada de la habitación
(18ºC). La hora de acostarse debe
convertirse en un acto de rutina,
un hábito tomado con tranquili-
dad. Puede cantarle una nana o
contarle un cuento: no importa
que el niño todavía no entienda.
Si el niño tiene miedos, no ridicu-
lizarlos: es mejor acompañarle un
rato o dejar una pequeña luz o la
puerta semiabierta para que se
sienta acompañado. También el
baño nocturno facilitará la relaja-
ción. Si se despierta por la noche,
podemos acudir en respuesta a su
demanda, pero no cogerlo. Si no
quiere dormir o llora, dejarle unos
minutos. Pasado este tiempo,
atenderle sin tensión y con tran-
quilidad. Además de estas indica-
ciones, se pueden tomar otras me-
didas como dar al niño infusiones
relajantes sin azúcares añadidos
que se pueden encontrar en far-
macias y herbolarios.
¿Qué no debemos hacer?
Aunque es conveniente tener un
horario regular, no hay que ser ex-
cesivamente rígidos con la hora de
acostarse. Tampoco es apropiado
perder la paciencia o, por el con-
trario, prolongar los mimos. Por
supuesto, hay que evitar convertir
la cama de los padres en consuelo
o premio cuando el niño se des-
pierta por la noche. También hay
que evitar abrigarle en exceso y no
darle demasiados alimentos por la
noche al niño.
No obstante, si el problema per-
siste después de haber agotado las
medidas no farmacológicas, puede
utilizarse, a última instancia, tra-
tamiento farmacológico, siempre
bajo la supervisión del pediatra.
signos
38
Hogares bilingües
Animals
[Nueva sección de la revista Signos,
dirigida al aprendizaje del inglés a
edades tempranas mediante juegos
y recortables]
!
Here you may
show your talent
with scissors
Learn these animals’ names in
English by cutting and pasting them
into the picture. If necessary, use a
dictionary and, above all, enjoy!
85 años
signos
40
signos
41
Signos 16
Signos 16
Signos 16

Signos 16

  • 1.
    nº16 Se buscan optimistas revista pedagógicapara la familia Niños: ¿indefensos ante el televisor? Identidades en juego EL VALOR DE LO SINGULAR | pág. 30 SIEMPRE CRECIENDO | pág. 22
  • 3.
    signos 3 signos revista pedagógica para lafamilia Edita: Attendis Periodista Ramón Resa, 10 41012 Sevilla Dirección: Departamento de Comunicación Redacción: Departamento de Comunicación Colaboradores de este número: Jesús Ruiz García Diseño y maquetación: Ele Medios Fotografías: Attendis Ele Medios Imprime: Gráficas Andalusí Depósito Legal: GR-1581-98 issn: 1577-5127 Los nuevos retos educativos de la televisión Es, cuando menos, dudoso que la televi- sión pueda incluirse en la categoría de las denominadas “nuevas tecnologías”. Sin embargo, la evolución que este me- dio está experimentando en la actuali- dad apunta a formas de ocio muy dife- rentes al consumo televisivo tradicional. Los nuevos servicios de televisión inte- ligente, como los que ofrecen Apple TV o Google TV, permiten la reproducción de vídeo en “streaming”, además de un sinfín de aplicaciones que van desde la videoconferencia a las redes sociales o las compras por internet. En definitiva, pronto nos acostumbraremos a tener en casa televisores conectados a la Red y asimilados en gran medida a un PC, en- focado, eso sí, al entretenimiento. Medios nuevos, problemas de siem- pre. ¿Cómo proteger a nuestros hijos de unos contenidos televisivos que tienden al infinito, cada vez más escurridizos a cualquier tipo de control? Hemos tratado de dar algunas res- puestas a esta pregunta en el reportaje que abre este nuevo número de la revista Signos, así como en la sección “Enfoque personal”, que cuenta con Jesús Ruiz, do- cente y especialista en medios audiovi- suales, como protagonista. Un reportaje sobre cómo afrontar las dificultades familiares —especial para tiempos de crisis—, una nueva sección sobre salud infantil, a cargo de la Clínica de la Universidad de Navarra, fichas de vocabulario para iniciar a los hijos en el aprendizaje del inglés y otros contenidos ya habituales completan esta nueva pro- puesta con la que queremos contribuir, una vez más, a hacer un poco más ase- quible a padres y docentes el éxito en la educación de niños y adolescentes. 04 A fondo Niños: ¿indefensos frente al televisor? 12 Para ser feliz ¿Felicidad en crisis? 17 Enfoque personal Jesús Ruiz García, docente y especialista en cultura visual 22 Siempre creciendo Se buscan optimistas 30 El valor de lo singular Identidades en juego 36 Familia saludable Trastornos del sueño 38 Hogares bilingües Animals ¿Felicidad en crisis?¿Felicidad en crisis? 303030 Identidades en juegoIdentidades en juego televisor?televisor? 222222 Se buscan optimistasSe buscan optimistas 363636 Trastornos del sueñoTrastornos del sueño Se buscan optimistasSe buscan optimistas 383838 AnimalsAnimals Se buscan optimistasSe buscan optimistas Identidades en juegoIdentidades en juegoIdentidades en juegoIdentidades en juego Los nuevos retos educativos de la televisión EDITORIAL Trastornos del sueñoTrastornos del sueño 3838383838 Trastornos del sueñoTrastornos del sueño 3838383838 El valor de lo singularEl valor de lo singularEl valor de lo singular
  • 4.
    signos 4 Riesgos y oportunidadeseducativas de fondofondofondo a NIÑOS: ¿indefensos
  • 5.
    signos 5 la televisión enel hogar Lejos de verse desplazada por los nuevos medios —Internet, videojuegos, smartphones…— la pequeña pantalla sigue ocupando un lugar protagonista en el ocio de los españoles. Febrero de 2012 fue el mes en el que se vio más televisión en la historia de nuestro país, con una media de 4 horas y 27 minutos al día por habitante. Los niños son uno de los colectivos más fieles al medio. Su afición televisiva ha ido en aumento a lo largo de los últimos años, unida a la aparición de canales temáticos dirigidos al público infantil.En este reportaje tratamos de ofrecer algunas claves que ayuden a los padres a hacer frente al aluvión de mensajes que cada día reciben sus hijos a través del televisor. frente al televisor? Un rápido vistazo a las estadísticas ayuda a hacerse una idea de la in- fluencia que series y programas de televisión pueden llegar a ejercer so- bre los pequeños: en España, los ni- ños entre 4 y 12 años dedican dos ho- ras y 38 minutos al día a ver la tele1 . Según un reciente estudio de la Uni- versidad de Valencia2 , la televisión ocupa el primer puesto entre las acti- vidades de ocio de chicos y chicas: el 30% de ellos afirma que encender el aparato es lo primero que hace al lle- gar a casa (sirva como referencia que un 13,1% escucha música, un 18,8% juega con amigos o familiares y sólo un 10,9% lee). La citada investigación estima que tres de cada diez niños de entre 4 y 12 años tienen televisor en su dor- mitorio; 750.000 niños en España ven la tele después de las 22 horas y 20.000 lo hacen tras la mediano- che. Otras cifras, incluso más pre- ocupantes: sólo el 25% del tiempo que pasan los pequeños delante del televisor corresponde a programas infantiles; y dos de cada tres padres reconocen que no supervisan lo que ven sus hijos. Horarios protegidos La Ley General de la Comunicación Audiovisual, de 2010, establece un marco general de protección para los menores entre las seis de la mañana y las doce de la noche y tres franjas Miguel Ángel Carrasco Barea 1 Informe de Barlovento Comunicación para Europa Press con datos de Kantar Media. Marzo de 2012 2 Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas, Universidad de Valencia. 2010.
  • 6.
    horarias consideradas “deprotec- ción reforzada” (en ellas no se pue- den emitir contenidos catalogados para mayores de 13 años): entre las 8 y las 9 horas y entre las 17 y las 20 ho- ras, en el caso de los días laborables, y entre las 9 y las 12 horas sábados, domingos y festivos. Sin embargo, un estudio3 presentado el pasado año por el Observatorio de Conteni- dos Televisivos Audiovisuales (OCTA) puso de manifiesto que las grandes cadenas incumplían reiteradamente esta normativa, detectando en hora- rio protegido contenidos de violencia excesiva, lenguaje grosero, insultos, cotilleo extremo y sexualidad. Otro punto a tener en cuenta en relación a los horarios es que cada vez son más numerosos los menores que ven los contenidos televisivos del uso responsable de la televisión en casa 10del usodel uso puntos Los La tele, siempre con una fi- nalidad. Lo primero que los padres deben tratar de transmi- tir a sus hijos es que la televisión no es algo que está permanen- temente en funcionamiento, “por si ponen algo interesante”. Cuando se enciende, es para ver un programa en concreto, que previamente hemos selecciona- do y considerado de interés. En caso contrario, es preferible acu- dir a otras alternativas de ocio. 1 Elige bien el lugar. La tele- visión debe estar orienta- da al entretenimiento de toda la familia. Por eso lo más acon- sejable es que esté ubicada en estancias del hogar aptas para la convivencia familiar. Desde luego, no es educativo que un niño tenga un aparato de tele- visión en su habitación. En este punto, los padres cuentan con una gran oportunidad para dar ejemplo… 2 “En españa, los niños entre 4 y 12 años dedican dos horas y 38 minutos al día a ver la tele” signos 6 3 Vulneraciones a la Ley 7/2010 General de Comunicación Audiovisual en ma- teria de protección de menores. OCTA, marzo de 2011.
  • 7.
    a través deInternet, desde ordena- dores o smartphones, gracias a las posibilidades que ofrece la llamada “televisión a la carta”. Ante esta rea- lidad, que va en aumento, las fran- jas de protección para niños pierden gran parte de su significado. El papel de la familia Entonces, ¿están realmente despro- tegidosnuestroshijosfrentealatele- visión? Los especialistas hacen hinca- pié en que la verdadera “protección” es la que deben ejercer los padres, tomando la iniciativa en la educación del hábito televisivo de los pequeños. Para el Defensor del Menor de la Co- munidad de Madrid, Arturo Canalda, los padres tienen “una labor funda- mental” a la hora de evitar que los niños vean programas inapropiados en televisión4 . Para Canalda, la falta de conciliación familiar y profesional es uno de los factores que dificultan a los padres ejercer esta responsabi- lidad, ya que “muchas veces no tie- nen tiempo para ocuparse de que sus hijos no reciban mensajes sin la modulación de un adulto”. Con pa- labras más gráficas, Carmen de An- Selecciona los contenidos. Incluso dentro de lo que se denomina “pro- gramación infantil” cabe hacer matices en relación al carácter educativo de los men- sajes, su calidad artística, valores que trans- miten… Trata de favorecer en tus hijos el desarrollo de una cultura visual que les ayu- de a valorar con capacidad crítica los espa- cios televisivos. Infórmate sobre las series y programas más populares en publicaciones especializadas, como las webshttp://tacon- line.net/es/ (que también edita la revista impresa “Contraste”), o www.sontushijos. es; ambas incluyen críticas y recomendacio- nes sobre las principales series infantiles. 4Aprovecha las nuevas tecnologías. Las aplicacio- nes para las nuevas SMART TVs, así como para tabletas y smartphones, permiten disfrutar de una ver- dadera televisión a la carta. Esto supone una mayor fa- cilidad para elegir y planificar los programas que van a verse en familia. Además, la mayoría de plataformas de televisión inteligente, como Apple TV, LG Netcast, Sam- sung Smart TV… permiten establecer medidas de segu- ridad (el llamado “control parental”) para bloquear con- tenidos que se consideren no aptos para menores. Por otra parte, entre los nuevos servicios que trajo consigo la televisión digital, se encuentra el de ver los progra- mas en su idioma original, algo que puede convertirse en un medio interesante para iniciar a nuestros hijos en el aprendizaje de idiomas desde edades tempranas. Aprovecha las nuevas tecnologías.3 signos 7 Control parental La mayoría de plataformas de televisión inteligente, como Apple TV, LG Netcast, Samsung Smart TV… permiten establecer medidas de seguridad (el llamado “control parental”) para bloquear contenidos que se consideren no aptos para menores. 4 Agencia de noticias Servimedia, 23 de noviembre de 2010.
  • 8.
    Mejor, con loshijos. Cuando te sea posible, mira la tele con tus hijos o, al menos, está al tanto de sus- contenidosfavoritos.Habla con ellos sobre los argumen- tos y situaciones que ven en los programas de televisión, por si fuera necesario reali- zar aclaraciones acerca de lo- sestereotipos y valores que, intencionadamente o no, pueden estar detrás del plan- teamiento de algunos pro- gramas, incluso infantiles. 5 Limitaeltiempo.Aquí,más que de imponer, se trata de hacer ver a los hijos la necesidad de equilibrar el tiempo dedicado a cada actividad: estar con la fa- milia, hacer deporte, ayudar en casa, hacer los deberes, jugar, ver televisión… Ayúdales a hacer un horario ydeja claro los lími- tes de tiempo que no se pueden traspasar. Como orientación ge- neral, podemos decir que —para niños y adultos— más de una hora y media de televisión al día puede ser perjudicial. 6 Ten en cuenta los horarios pro- tegidos. Lamentablemente, las cadenas de televisión no siempre cumplen los horarios protegidos para menores. Sin embargo, es en esos pe- riodos de tiempo (entre las 8 y las 9 de la mañana; y entre las 17 y las 20 de la tarde) cuando, al menos orientativa- mente, podemos esperar una progra- mación más adecuada al público in- fantil. En cualquier caso, el control del horario no es suficiente de manera aislada, debe estar acompañado por una implicación activa de los padres en el hábito televisivo de sus hijos. 7 drés, coordinadora de Comunicación del Grupo Educativo COAS, insiste en la misma idea5 : “no se debe tener a la televisión como una ‘niñera electró- nica’. Debemos ver la televisión con nuestros hijos. Si no es posible, debe- mos informarnos sobre lo que están viendo”. La implicación de los padres debe abarcar aspectos que van desde el lu- gar donde se ubica el televisor hasta el establecimiento de horarios y, por supuesto, la supervisión de conteni- dos. Pero tampoco debemos caer en un enfoque negativo de la cuestión: la televisión ofrece numerosas posi- bilidades educativas. Sólo se trata de saber elegir los programas adecua- dos y educar a nuestros hijos en una actitud crítica hacia lo audiovisual: “Enseñar a los hijos a que no hay que ‘ver televisión’, sino que hay que ver programas de televisión. Así podre- mos desarrollar la capacidad de se- lección y discriminación, que les ha- bilitará para tener criterio televisivo”, subraya de Andrés. “La implicación de los padres debe abarcar aspectos que van desde el lugar donde se ubica el televisor hasta el establecimiento de horarios y, por supuesto, la supervisión de contenidos” Nuevas formas de ver televisión. Entre las nuevas posibilidades de acceso a los medios televisivos, se encuentran la televisión a la carta, ya sea a través del PC o mediante apps para SMART TVs, smartphones y tablets. En la imagen, app del canal infantil público Clan TV, que permite ver online gran parte de la programación, tanto en inglés como en español. signos 8 5 “Diez consejos para sacar partido a la televisión”, en Escuela de familias (www.sontushijos.org).
  • 10.
    Ofrece alternativas. Aveces la televi- sión es sólo el recurso fácil para escapar del aburrimiento. Especialmente a edades tempranas, los niños preferirán de manera natural jugar con sus padres o hermanos an- tes que ver la tele. A partir de los seis u ocho años podemos encontrarnos con una tenden- cia mucho más arraigada hacia la televisión. Será el momento de promover el desarrollo de aficiones deportivas, artísticas, cultura- les… No debemos perder de vista que a un niño que ve más de dos horas de televisiónal día se le está privando de desarrollar aspectos fundamentales de su personalidad, en planos como el afectivo, físico, social o intelectual. 8 Cuidado con los niños muy pequeños. Tanto la Asociación Española de Pediatría como la American Academy of Pediatrics des- aconsejan que los menores de dos años vean habitual- mente la televisión, ya que ciertos estudios relacionan la exposición prolongada a este medio con una mayor predisposición a padecer déficit de atención e hipe- ractividad. 9 Dales ejemplo; es el más poderoso instrumento educati- vo. Los niños sólo ac- tuarán de una manera responsable ante la te- levisión si comprueban que sus principales re- ferentes (sus padres) manifiestan esa mis- ma actitud en el uso personal que hacen de esta forma de ocio. 10 Depresión Una investigación dirigida en 2009 por el profesor Brian Primack, de la Universidad de Pittsburgh (EEUU) relacionó, con datos estadísticos de más de 6.500 chi- cos y chicas,el consumo excesivo de televisión en la in- fancia con síntomas depresivos al llegar a la juventud, especialmente entre los varones6 . Los responsables de este trabajo apuntaron como posibles causas de esta conexión la altera- ción del sueño que puede producir la exposición prolongada a la televisión, la transmisión de men- sajes negativos en los programas, el carácter pa- sivo del ocio televisivo y la falta de actividades deportivas, sociales o intelectuales (como conse- cuencia de pasar mucho tiempo ante el televisor), que actúan como conductas protectoras frente a la depresión. Daños en la visión Pese a lo extendido de la creencia popular, no hay evidencias que demuestren que ver la televisión de cerca dañe la vista. No obstante, el hecho de que un niño se coloque“pegado” a la pantalla podría ser un indicio de que tiene problemas de visión (aunque no estén originados por el televisor). Trastorno por déficit de atención e hiperactividad Según un estudio realizado por la Asociación Española de Pediatría, los menores de dos años que ven la tele- visión entre tres y cuatro horas al día tienen un ries- go entre 30 y 40 por ciento mayor de padecer TDAH7 . Por este motivo, dicha Asociación desaconseja que los niños de esa edad vean habitualmente la televisión. A título anecdótico, un estudio publicado recientemente en la revista Pediatrics concluyó que la popular serie de animación Bob Esponja puede generar déficit de aten- ción en niños menores de cuatro años. Los productores de estos dibujos animados rechazaron rotundamente la afirmación y cuestionaron la metodología empleada por los investigadores. Obesidad infantil Un estudio del doctor Durá Travé8 , del Departamento de Pediatría de la Universidad de Navarra, señala los hábitos de ocio sedentarios (la televisión entre ellos) como el factor ambiental que más ha contribuido al incrementodelaobesidadinfantilenlosúltimosaños. La explicación es sencilla: pasar mucho tiempo ante el televisor impide realizar otras actividades de mayor gasto energético, como los juegos y el deporte. Realidades (y algún mito) de los trastornosasociados al consumo de televisión en niños signos 10 6 Archives of General Psychiatry.Febrero de 2009. 7 Nunca quieto, siempre distraído. ¿Nuestro hijo es hiperactivo? (TDAH: Trastorno por déficit de atención con hiperactividad). Paulino Castells. CEAC, 2009. 8 Influencia de la educación nutricional en el tratamiento de la obesidad infanto-juvenil. T. DuráTravé. Departamento de Pedia- tría. Facultad de Medicina. Universidad de Navarra, 2005.
  • 12.
    ¿Felicidad en cris s? signos 12 Antela contradicción y situaciones difíciles el hombre puede sacar lo mejor de sí mismo y reinventarse en cris sParaserfeliz Hoy más que nunca ‘flotan’ en el ambiente términos como sacrificio, ajustes, recortes, precariedad, despidos, paro, crisis, deuda, bancarrota...etc. En una sociedad en la que se ha pasado del despilfarro al ahorro, y de la abundancia a la austeridad, cabe pararse un segundo, cerrar los ojos y pensar: ¿Es tan malo esto que nos está pasando? ¿Puedo crecer a pesar de la crisis? ¿Cómo afrontarla? Con esfuerzo, dedicación, paciencia, superación y compromiso. SIGNOS te da las claves para ser feliz…aún en tiempos de crisis. Diana Pérez Camarasa
  • 13.
    La palabra crisisviene del griego Kri- sisy este del verbo Krinein, que signi- fica “separar” o “decidir”. También los chinos tienen su propia definición al respecto y para ellos la palabra crisis tiene dos significados: peligro y opor- tunidad. Así, la crisis es un momento de cambio o ruptura para tomar una decisión sobre cuál camino escoger. Igual que las crisis económicas pue- den ser una oportunidad de negocio, las demás “crisis” de la existencia hu- mana deben plantearse como una oportunidad de cambio y de supera- ción personal. En la portada de un conocido diario de tirada nacional se dejaba leer: “Los sacrificios de hoy serán la prosperidad del mañana”. Entonces, quizá el sufrimiento y la alegría van de la mano más allá de lo que el ser humano pueda imaginar. Para llegar a lo próspero casi siempre hay que pasar por situaciones difíciles. En la mayoría de las ocasiones, para llevar a término un proyecto de vida, hay que poner esfuerzo, de- dicación y sacrificio. Ya lo decía He- ráclito en la antigüedad: “el bien y el mal tienen un lugar necesario en la experiencia vital y aún en el univer- so, ya que si no hubiera un constante juego entre los contrastes, el mundo dejaría de existir”. Juego de contras- tes, de luces y sombras que hacen que la vida no sea tan fácil de ser vivi- da si no se tiene presente una visión real y optimista de los problemas. Plantarle cara a la adversidad Ante una situación difícil, puede ser el momento de cultivar virtudes y cualidades humanas que quizá antes hubieran sido impensables, como la paciencia, la fortaleza, la creatividad o la reciedumbre.Sobre esto puede ser interesante aden- trarse en el li- bro de Stephen R. Covey, Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. El prime- ro de los siete hábitos que propone es el de la proactividad, que según Covey “nos faculta para responder de acuerdo con nuestros principios y valores. En esencia, es lo que nos hace humanos y nos permite afirmar que somos los arquitectos de nues- tro propio destino”. Según Covey ser proactivo significa tomar el control de los acontecimientos en vez de quedarse mirando cómo suceden las cosas, así como anticiparse a los pro- blemas, y buscar nuevas soluciones. El psicólogo y pedagogo Bernabé Tierno,ensumanualdePsicologíaPo- sitiva “Optimismo vital”, apunta que es sólo nuestra responsabilidad que a partir de la adolescencia nos convirta- mos en perso- nas “Ser proactivo significa tomar el control de los acontecimientos en vez de quedarse mirando cómo suceden las cosas”
  • 14.
    signos 14 tónicas pero notóxicas, constructi- vas, pero no destructivas, pacíficas y no violentas, agradables y no des- agradables, felices yno desgraciadas, optimistas y no pesimistas. Ejercitarse en felicidad Carlos Andreu, consultor, coach y po- nente de la Universidad de Navarra es un prestigioso conferenciante que habla en sus intervenciones sobre cómo ser feliz, también en tiempos de crisis. Según Andreu, el éxito de la vida de una persona depende de la satisfacción personal, el autoconoci- miento y la actitud mental positiva. Una de las frases más rotundas de su discurso es: “La felicidad no está nunca en el cuando, sino que siem- pre está en el mientras”. A esto se refiere cuando se pronuncian frases como: “Seré feliz cuando trabaje, cuando me suban el sueldo, cuando me jubilen…”. Lo importante según Andreu es ser feliz hoy y ahora. Carlos Andreu también apunta que la motivación no tiene que de- pender de los demás, sino de uno mismo: “Las personas no nacemos felices, sino que nos hacemos felices y tenemos que encontrar la forma de buscar la felicidad en cada una de las esquinas que nos plantea la vida”. En su libro “Del ataúd a la cometa”, An- dreudistingueentrepersonasvivasy “zombies”. Se refiere a estos últimos como personas pesimistas que van vagando y haciendo amarga su vida y la vida de los demás. El consejo de Andreu es separase y alejarse de los “zombies”, para ser generadores de luz a nuestro alrededor y no conta- giarse de las ideas negativas. Con todo esto, se puede afir- mar que la felicidad también está, aunque un poco más escondida, en tiempos de crisis. Sólo hay que sa- ber descubrirla. Y para eso, hay que ejercitarse. Como diría Andreu: “De- pende de ti cambiar el rumbo de tu día”. Sólo así serás feliz, también en tiempos de crisis. “La felicidad no está nunca en el cuando, sino que siempre está en el mientras”, según Carlos Andreu, consultor y coach A 10 pasosdel pensamiento positivo: 01 El pensamiento positivo afecta a todo lo que haces. 02 Sé agradecido con lo que tienes. 03 PUEDO, QUIERO Y SOY CAPAZ. 04 No hay edad para el cambio. 05 De cada error se saca una lección positiva. 06 De cada error se saca una lección positiva. 07 Borra de tu mente la duda, el temor, la ansiedad y la preocupación. 08 Establece metas elevadas y comienza a vivir una vida que te permita alcanzarlas. 09 Cada dificultad es una oportunidad que la vida te da para tu personal desarrollo. 10 Prepárate para mañana trabajando bien hoy.
  • 15.
  • 17.
    signos 17 Jesús Ruiz García Docentey especialista en cultura visual > Jesús Ruiz García es licenciado en Bellas Artes, profesor de Educación Plástica y Visual y experto en Cultura Visual. > Gran parte de su trayectoria profesional se ha centrado en el análisis de la relación entre los medios audiovisuales y la educación. > Imparte cursos para docentes y universitarios, como La violencia en los medios audiovisuales y gráficos, La utilización de los medios audiovisuales en el aula y Curso breve de cine a través de sus géneros. > En diciembre del 2006, con motivo de la exposición del director de arte y editor, Pedro Tabernero, participó en el catálogo y en el seminario organizado por la Universidad de Nueva York. > Ha publicado diversos ensayos, entre los que destacan Los guías de la mirada y Claves para un siglo de ilustraciones. Actualmente, dirige el área de Cultura Visual de la Fundación Estudios de la Comunicación (FEC). enfoque personal “Hay que aplicarse a fondo en la alfabetización visual de los hijos desde la infancia” Ana Carnerero Panduro
  • 18.
    signos 18 n Nos encontramosen una situación en la que los niños cada vez gozan de mayor libertad y autonomía, e incluso a veces ejercen una cierta autoridad frente a sus padres. Teniendo en cuen- ta estas circunstancias, ¿cómo decir a los hijos qué deben ver en TV? o De la misma manera que se habla con ellos sobre sus amigos, el depor- te, los estudios, el tiempo libre…, en un contexto de buena comunicación familiar, cuando surge este tema se habla con la misma naturalidad y sen- tido positivo. Se trata de sacar el ma- yor disfrute y provecho de la tele, que no debe ser el centro del ocio familiar, sino una posibilidad entre muchas. Plantearlo en términos de, no puedes ver esto o lo otro, resulta una posición algo extrema que lleva a un conflicto permanente y agotador. El criterio, la autoridad para educar en el uso de la televisión lo aprenden los hijos fá- cilmente desde pequeños. Como en todo, ellos aprenden de nuestro com- portamiento. Si nos acostumbramos a hablar en voz alta lo que nos parecen los programas, ellos lo estarán escu- chando, y de forma espontánea vincu- larán imágenes con actitudes e ideas: mimetizarán ese pensar la imagen que es tan importante. Evitar el zapping, la improvisación de los contenidos; mas adelante negociar con ellos el tiempo de visionado, los programas, tener el televisor en un lugar común, una va- riada oferta de entretenimiento, de cultura, dentro y fuera de casa... son recursos imprescindibles. Contamos también con páginas en internet para leer crítica especializada de todos los programas que se emiten. Podemos consultarlas nosotros o nuestros hijos. Al hacerlo, no sólo nos informamos de la oferta de calidad que se emite, sino que adquirimos conocimiento audio- visual que favorecerá una actitud exi- gente, de excelencia en la televisión. n ¿Cuáles son las ventajas e incon- venientes de la televisión en la educa- ción y la formación de los niños y en especial de los adolescentes? o La televisión tiene una capacidad transformadora extraordinaria en las personas, en la sociedad. Puede captar la atención, los sentimientos, la inteli- gencia; provocar actitudes con una in- tensidad, en un periodo de tiempo tan corto, y de forma tan compartida con los demás, que la convierten en uno de los principales motores del cambio social. Es cierto que el soporte digital, internet y otras plataformas de comunicación y entretenimiento han reducido en algo su alcance, pero en buena medida continúa siendo el gran mediosocializador.Estepotencialenel caso de los menores se multiplica para lo bueno y para lo malo, lo que debe llevarnos a ser muy exigentes en el consumo televisivo. Los adolescentes van a absorber lo que vean con gran facilidad. En el caso de que los pro- gramas contengan valores opuestos a los familiares terminarán aceptando y viviendo los de estos programas, que son los que configuran, hoy en día, la cultura dominante. No hay que desconectarse de la realidad pero es muy importante la selección, tam- bién una exigencia activa como ciuda- danos. Un buen ejemplo es lo que ha ocurrido en Italia con la serie española dirigida a los jóvenes Física o Química, que ante las quejas de los telespecta- dores ha sido retirada de la parrilla de programación. No hay que olvidar que el uso inte- ligente de la televisión supone una se- lección de los contenidos y una plani- ficación del tiempo. Habrá programas que se vean en familia, otros que sólo interesen a algún hijo, pero que verá Nos encontramos en una situación en la que los niños cada vez gozan de mayor libertad y autonomía, e incluso a veces ejercen una cierta autoridad frente a sus padres. Teniendo en cuen- ta estas circunstancias, ¿cómo decir a De la misma manera que se habla con ellos sobre sus amigos, el depor- te, los estudios, el tiempo libre…, en un contexto de buena comunicación familiar, cuando surge este tema se habla con la misma naturalidad y sen- tido positivo. Se trata de sacar el ma- yor disfrute y provecho de la tele, que no debe ser el centro del ocio familiar, sino una posibilidad entre muchas. Plantearlo en términos de, no puedes ver esto o lo otro, resulta una posición algo extrema que lleva a un conflicto permanente y agotador. El criterio, la autoridad para educar en el uso de la televisión lo aprenden los hijos fá- cilmente desde pequeños. Como en todo, ellos aprenden de nuestro com- portamiento. Si nos acostumbramos a hablar en voz alta lo que nos parecen los programas, ellos lo estarán escu- chando, y de forma espontánea vincu- larán imágenes con actitudes e ideas: mimetizarán ese pensar la imagen que es tan importante. Evitar el zapping, la improvisación de los contenidos; mas adelante negociar con ellos el tiempo de visionado, los programas, tener el televisor en un lugar común, una va- riada oferta de entretenimiento, de cultura, dentro y fuera de casa... son también con páginas en internet para leer crítica especializada de todos los programas que se emiten. Podemos consultarlas nosotros o nuestros hijos. Al hacerlo, no sólo nos informamos de la oferta de calidad que se emite, sino corto, y de forma tan compartida con los demás, que la convierten en uno de los principales motores del cambio social. Es cierto que el soporte digital, internet y otras plataformas de son los que configuran, hoy en día, la cultura dominante. No hay que desconectarse de la realidad pero es muy importante la selección, tam- “No hay que olvidar que el uso inteligente de la televisión supone una selección de los contenidos y una planificación del tiempo”
  • 19.
    signos 19 acom- pañado del padreo de la madre. Es bueno tener en cuenta que la televisión es un medio que provoca pasividad en el espectador, esto acon- seja que los hijos de carácter introver- tido dediquen menos tiempo que los demás a ver la televisión. n ¿Cómo conquista el cine y la televi- sión al público adolescente, a través de qué planteamientos sociales, valores? ¿Son ciertos o esconden intereses? o A través del corazón, el humor, el entretenimiento. Lo confirmaba una vez más una reciente investigación so- bre el consumo de televisión en ado- lescentes españoles. Apare- cían como primera preferencia las te- leseries, y a continuación el cine y los programas de humor. ¿Por qué son tan atractivas las te- leseries para los menores? En primer lugar hay que destacar su perfección técnica con grandes dosis de humor, y después, que no teorizan sobre la vida. Muestranapersonajesdesuedadensi- tuacionesparecidas,aprendendecómo resuelven los problemas; para ellos re- sulta extraordinariamente atractivo. Es el resultado del propio discurso de la imagen: el primer impacto es emocional, provocando el interés, y muy posiblemente la adhe- sión, después viene reflexionar, pensar en lo que se ve —si existe un hábito ad- quirido—. Por eso es tan importante la forma de tratar los temas en los infor- mativos; de ahí el debate entre los pro- fesionales sobre cómo evitar que una información se convierta en apología de lo que denuncia. Volviendo a la ficción televisiva hay que tener en cuenta que es un produc- acom- pañado del padre o de la madre. Es bueno tener en cuenta que lescentes españoles. Apare-
  • 20.
    signos 20 to muy elaborado,con rasgos muy es- pecíficos en nuestra cultura. En el pa- norama nacional se ha instaurado en gran medida una censura económica, además de una evidente falta de plu- ralidad en el enfoque de los temas. Se supedita todo al éxito económico y se utilizan los recursos fáciles para conse- guirlo: cualquier cosa vale para emo- cionar, para divertir. Estos aspectos negativos tienden a radicalizarse por la necesidad de crear nuevos impactos argumentales en cada temporada. Para educar en libertad a los hijos y que puedan detectar las manipula- ciones hay que aplicarse a fondo en su alfabetización visual desde la infancia, tanto en la escuela como en la fami- lia. Muchos padres me comentan, que ahora que están formándose en estos temas para poder educar a sus hijos, están mejorando su cultura y amplian- do sus gustos. n La televisión y el cine son fábricas de cultura que tienen una fuerte in- fluencia en las personas, y especial- mente en los más jóvenes. En ocasio- nes representan modelos sociales o valores que tratan de imponerse en nuestros ambientes. Pero ¿es veraz la realidad que refleja el cine y la televi- sión? ¿Cómo ayudar a los hijos a ser críticos ante esos estereotipos? o Como en cualquier medio de co- municación, la veracidad de lo que nos muestra dependerá de la profesionali- dad y honradez de sus autores. Cuan- do el criterio que predomina es el puro entretenimiento, o el beneficio econó- mico a toda costa, o la ideología de gé- nero, que niega un modo de ser propio del hombre —una ecología humana- , y quiere imponer una humanidad in- ventada, la veracidad desaparece. Otro rasgo característico de la tele- visión que describe en su último ensa- yo, La civilización del espectáculo, Vagas Llosa, es que hace perder la jerarquía de la realidad. Todo alcaza un mismo nivel de importancia por el simple hecho de estar en la pantalla, se lamenta. Y es verdad. Ante esto es muy importante que los hijos tengan un referente claro en la jerarquía de valores, interiorizado desde la coherencia que observan en sus padres. En un ambiente familiar en el que se crean posibilidades de diver- sión y de cultura variadas; en el que los padres se esfuerzan por vivir con sus hijos, buscando o inventando oportu- nidades para que se inicien en nuevas experiencias de su mano, es difícil que los estereotipos suplanten a la reali- dad vivida. n Las nuevas generaciones han naci- do en la era de las telecomunicaciones y de lo audiovisual, ¿esto quiere decir que la cultura escrita es obsoleta? o No, en absoluto. Mis alumnos de se- cundaria, se quedan con cara de asom- bro cuando les digo que la mejor pelí- cula, o el programa más divertido de televisión, comenzaron con un guión escrito en el que se anotó la descrip- ción de las imágenes y los diálogos. Los nuevos soportes, los nuevos lenguajes enriquecen las posibilidades de comu- nicación, conocimiento y diversión, sin menoscabar en nada la necesidad de la cultura escrita. La competencia lin- güística es necesaria para estructurar el pensamiento y nos abre las puertas de la cultura. n ¿La telebasura es una respuesta a la demanda de un determinado público o bien es algo que se impone a los espec- tadores desde ciertas instancias? o Tiene mucho más de recurso falto de ética para conseguir audiencia, que de demanda popular. A la telebasura no le importa mentir o distorsionar cual- quier realidad humana; ni alimentar los impulsos más irracionales y morbo- sos de los ciudadanos, con tal de con- seguir mejorar la audiencia. Tanto los empresarios como los autores de estos programas muestran una gran falta de sensibilidad y de interés por el desarro- llo de la sociedad, porque una sociedad sin valores es una sociedad sin futuro. A diario compruebo el daño que hace en los menores este tipo de televisión. Arrasa con muchos de los valores bá- sicos que esforzadamente trabajamos con los alumnos en en el aula. La responsabilidad social debería de ser un valor asumido por los agen- tes culturales y de comunicación, pero no siempre es así. Es cierto que la tele- basura puede tener mucha audiencia, pero eso no significa que otros conte- nidos y tratamientos de los temas no puedan interesar en la misma medida a este público, es todo un desafío para los profesionales del entretenimiento. n ¿Qué características describen un programa televisivo y una película de calidad? o Creatividad, valores y rendimiento económico —en cualquier orden—, pueden resumir un marco ideal para la producción audiovisual. Descendiendo a detalles, en el caso de la televisión es muy importante que las cadenas respeten las franjas horarias y los con- tenidos por edades, que los programas provoquen el interés y aporten ideas, sensibilidad desde su propio perfil: in- formativo, lúdico, cultural… A la televi- sión se le puede pedir un gran cuidado del lenguaje, sin lugar para el insulto, lo zafio, lo sectario. Un compromiso con el desarrollo de la sociedad, con los va- lores democráticos, con la creación de imaginarios en armonía con la dignidad humana. Mucho de lo apuntado puede aplicarse al cine de calidad, teniendo en cuenta que es un soporte más ex- perimental y que cuenta con mayores recursos económicos que le permiten más logros en todos los sentidos. Hay una frase del filósofo español Julián Marías que creo que sintetiza muy bien todo lo dicho: Urge un des- pertar de la imaginación creadora, cuya misión es dilatar y potenciar la realidad, no suplantarla o deprimirla. “Es muy importante que los hijos tengan un referente claro en la jerarquía de valores, interiorizado desde la coherencia que observan en sus padres” “La competencia lingüística es necesaria para estructurar el pensamiento y nos abre las puertas de la cultura”
  • 22.
    Se buscan o Tras variosaños de crisis económica, nos hemos acostumbrado a recibir mensajes que nos ofrecen una visión negativa e incierta del futuro. Los niños no son ajenos a esta afluencia de información, que puede llegar a originar en ellos una actitud general de desconfianza ante la vida. La educación en el optimismo se hace ahora más necesaria que nunca y los padres juegan en ella un papel protagonista. A continuación ofrecemos algunos consejos dirigidos a afrontar la educación de este importante aspecto de la personalidad, que tiene mucho que ver con la felicidad y la autoestima, pero también con el liderazgo y el éxito en las relaciones sociales. Siempre creciendo signos 22
  • 23.
    La educación dela alegría en el hogar La educación de la alegría en el hogar La educación de la alegría en el hogar optimistas signos 23
  • 24.
    nos se agotan(algo que ocurre con relativa frecuencia), siempre se puede acudir a Dios, que con certeza dispondrá lo mejor para él. Quien no participa de esta con- vicción sólo podrá ser optimista de una manera frágil y superficial. signos 24 Como punto de partida, se hace preciso identificar el contenido exacto de la virtud del optimis- mo, en el que no hay cabida para la ingenuidad o el autoengaño, a diferencia de ciertos sucedáneos con los que en ocasiones se con- funde. Es optimista quien confía razonablemente en sus propias capacidades y en la ayuda que le pueden prestar los demás. En cada situación distingue, en primer lu- gar, lo que es positivo en sí y las posibilidades de mejora que exis- ten para, a continuación, estudiar las dificultades que se pueden pre- sentar. Aprovecha todo lo bueno y afronta lo demás con deportividad y alegría. La confianza es, pues, la base de todo optimismo. Pero no se trata de una confianza ciega, sino realis- ta. Y ésta es otra de las notas que distinguen al verdadero optimista: sabe hasta dónde llegan sus pro- pias cualidades y en qué punto requiere de la ayuda de los demás. Pero la ayuda de los otros también es limitada… lo que nos lleva a otra conclusión que cierra el círculo de la definición de esta virtud: sólo la persona que cuenta con una vi- sión trascendente de la vida puede practicar un auténtico optimismo, ya que, cuando los medios huma- Realismo y mejora Ya hemos dicho que el verdadero optimismo no es ingenuo, sino que sabe ponderar adecuadamente lo positivo y negativo de cada situa- ción. Uno de los aspectos principales de la educación de esta virtud, por tanto, consiste en transmitir a los hi- jos criterios que les ayuden a distin- guir lo que es importante de lo que es secundario, lo que es significativo de lo que no lo es, desde un enfoque que se centre en la finalidad, no en los medios. Pongamos un ejemplo: un suspenso es, ciertamente, un fra- caso, pero será sólo un fracaso rela- tivo si aprovechamos tal circunstan- cia para aumentar la motivación y el rendimiento. La finalidad no es sacar buenas notas, sino el esfuerzo y la mejora personal. Parte importante de la educación del optimismo consiste en hacer entender a los hijos que deben res- ponsabilizarse de sus propias vidas, sacando partido a sus cualidades y pidiendo la ayuda de los demás cuando sea necesario. Por eso es im- portante no intentar permanente- mente resolver sus problemas, sino hacerles esforzarse personalmente y apoyarles con el cariño. Así apren- derán a ser optimistas, no porque las cosas siempre les salen bien, sino “La confianza es la base de todo optimismo… no una confianza ciega, sino realista”
  • 25.
    porque, aunque salganmal, el amor de sus padres está asegurado. El op- timismo basado en el triunfo perso- nal reiterado es un optimismo falso. Niños “triunfadores”, niños “fracasados” A la hora de enfocar la educación del optimismo en la infancia cabe distinguir las medidas que los pa- dres deberán poner en práctica según se trate de un niño al que, por sus condiciones —inteligen- te, buen deportista, sociable…— encontrará más motivos para ser optimista; o bien de aquel otro que, debido a repetidos fracasos en distintos ámbitos, tiende a ser desconfiado. En el primer caso, los padres deberán consolidar ese optimismo “natural” y superficial (y que por tanto, terminaría por derrumbarse tarde o temprano), con actuacio- nes que se centren en la exigen- cia. Hacerles acometer tareas que conlleven dificultades, según su capacidad, dará a los padres una ocasión propicia para enseñarles a aceptar pequeños fracasos con alegría, valorando el aspecto posi- tivo de toda circunstancia. El niño que fracasa habitualmen- te necesita de un plus de cariño. Los padres no deben caer en el error de tratar de convencerle de que está triunfando cuando no es así. Por el contrario, han de promover situa- ciones en las que el hijo, a base de esfuerzo, pueda tener éxito, lo cual mejorará la confianza en sí mismo, a lo que habrá que sumar el apoyo en los momentos de fracaso. De esta manera potenciaremos su fortaleza, imprescindible en la adquisición del optimismo. Optimismo y servicio a los demás A medida que los niños van crecien- do, la educación en el optimismo debe orientarse hacia la virtud de la generosidad. Los pequeños deben entender que quien únicamente bus- ca su propia satisfacción siempre su- frirá desengaños, lo que le conducirá a desarrollar actitudes pesimistas. Por el contrario, la persona que es consciente de que tiene una misión de servicio en la vida, siempre encon- trará formas de ayudar a los demás, de ahí su optimismo. Ya en la adolescencia, los mismos criterios apuntados son vá- lidos. Es relativamente frecuente que al lle- gar a esta edad, el mundo en general pa- rezca tan lamenta- ble que los chi- cos no hagan más que cri- ticar. La crítica negativa no es compatible con el optimismo. Será el momen- to de crear ocasiones en las que los hijos puedan expresar sus inquietu- des, haciéndoles ver con pequeñas reflexiones —pero sin sermonear— que efectivamente es conveniente analizar los hechos y darse cuenta de todo el mal que hay en la sociedad, pero que la crítica resulta estéril si no se centra en las posibilidades de mejora. Al mismo tiempo, los padres deben transmitirles que, si bien cam- biar el mundo puede ser un objetivo fuera de su alcance, siempre pueden servir lo mejor que puedan a las per- sonas que tienen alrededor. En cualquier caso, no debemos olvidar que el adolescente tiene una gran necesidad de sentirse querido, aunque rara vez lo reconozca abier- tamente. Al igual que en el caso de los niños pequeños, la manifestación del cariño será un medio indispensa ble para promover una visión optimista de la vida. “El niño que fracasa habitualmente necesita de un plus de cariño. Los padres no deben caer en el error de tratar de convencerle de que está triunfando cuando no es así”
  • 26.
    signos 26 El éxito esmás asequible para el optimista Existe una relación directamente proporcional entre el optimismo y la moti- vación. Quien tiene una visión positiva de la vida sabrá aprovechar las opor- tunidades que se le presentan, incluso en medio de las dificultades, y reunirá con más facilidad las energías necesarias para acometer sus proyectos. El optimismo es un factor de liderazgo También en el mundo de la empresa y las organizaciones son las perso- nas optimistas las más capacitadas para cohesionar y dirigir equipos de trabajo. Distintos aspectos de la personalidad relacionados con lo que en- globamos bajo el término “optimismo” son muy tenidos en cuenta por los gestores de recursos humanos de las grandes empresas a la hora de va- lorar a los candidatos y asignar puestos de responsabilidad. En concreto, los estudios de psicología aplicada a la selección de personal, al hablar de conceptos como “Estabilidad emocional” y “Amigabilidad” hacen referen- cia directa al optimismo como rasgo característico del buen empleado. El optimista hace más agradable la vida a los demás y, en consecuencia, gana su aprecio Quienes mantienen una visión positiva —no sólo de sí mismos, sino tam- bién de los que les rodean— tienen gran parte del éxito asegurado en sus relaciones sociales, familiares y laborales. Son especialmente queridos por su facultad de crear una buena atmósfera de trabajo y convivencia a su al- rededor. Al fin y al cabo, a todos nos gusta tener cerca a gente alegre. Las personas optimistas son más felices Una visión positiva, y a la vez realista, de la vida, proporciona paz interior, estabilidad y autoestima. Si bien no puede establecerse una identificación total entre felicidad y optimismo, no cabe duda de que éste es un ingre- diente indispensable de aquélla. El verdadero optimista puede tener afán por mejorar su situación, pero ese deseo no será para él motivo de angus- tia o insatisfacción ni, por supuesto, le impedirá disfrutar de las cosas bue- nas que ya hay en su vida. Ya decía León Tolstoi que “Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo”. Ser optimista mejora la salud Hay estudios que aseguran que las personas optimistas cuentan con una mayor esperanza de vida. A modo de ejemplo, una investigación holan- desa publicada en 2006 en la prestigiosa Archives of Internal Medicine estableció una relación inversamente proporcional entre el optimismo como rasgo de la personalidad y la mortalidad cardiovascular. El estudio mencionaba otro factor que reduce las posibilidades de morir por causas cardíacas: el consumo habitual de cacao. Existe una relación directamente proporcional entre el optimismo y la moti- vación. Quien tiene una visión positiva de la vida sabrá aprovechar las opor- tunidades que se le presentan, incluso en medio de las dificultades, y reunirá con más facilidad las energías necesarias para acometer sus proyectos. El optimismo es un factor de liderazgo También en el mundo de la empresa y las organizaciones son las perso- nas optimistas las más capacitadas para cohesionar y dirigir equipos de trabajo. Distintos aspectos de la personalidad relacionados con lo que en- globamos bajo el término “optimismo” son muy tenidos en cuenta por los gestores de recursos humanos de las grandes empresas a la hora de va- lorar a los candidatos y asignar puestos de responsabilidad. En concreto, los estudios de psicología aplicada a la selección de personal, al hablar de conceptos como “Estabilidad emocional” y “Amigabilidad” hacen referen- cia directa al optimismo como rasgo característico del buen empleado. El optimista hace más agradable la vida a los demás y, en consecuencia, gana su aprecio El optimista hace más agradable la vida a los demás y, en consecuencia, gana su aprecio El optimista hace más agradable la vida a los Quienes mantienen una visión positiva —no sólo de sí mismos, sino tam- bién de los que les rodean— tienen gran parte del éxito asegurado en sus relaciones sociales, familiares y laborales. Son especialmente queridos por su facultad de crear una buena atmósfera de trabajo y convivencia a su al- rededor. Al fin y al cabo, a todos nos gusta tener cerca a gente alegre. Las personas optimistas son más felices Una visión positiva, y a la vez realista, de la vida, proporciona paz interior, estabilidad y autoestima. Si bien no puede establecerse una identificación total entre felicidad y optimismo, no cabe duda de que éste es un ingre- diente indispensable de aquélla. El verdadero optimista puede tener afán por mejorar su situación, pero ese deseo no será para él motivo de angus- tia o insatisfacción ni, por supuesto, le impedirá disfrutar de las cosas bue- nas que ya hay en su vida. Ya decía León Tolstoi que “Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo”. Ser optimista mejora la salud Hay estudios que aseguran que las personas optimistas cuentan con una El éxito es más asequible para el optimista El optimismo es un factor de liderazgo El optimista hace más agradable la vida a los demás y, en consecuencia, gana su aprecio Las personas optimistas son más felices Ser optimista mejora la salud Existe una relación directamente proporcional entre el optimismo y la moti- El éxito es más asequible para el optimistaEl éxito es más asequible para el optimistaEl éxito es más asequible para el optimista 5 razones para ser optimista
  • 28.
    signos 28 Para saber más:La educación de las virtudes humanas. David Isaac, ed. Eunsa. educar a mis hijos Guía de autoevaluación ¿Promuevo en casa un clima de alegría? Si los padres tratan de vivir la virtud del optimismo a pesar de las dificultades, será mucho más probable que los pequeños aprendan a ver el lado positivo de cualquier situación. ¿Acostumbro a reforzar los hábitos positivosde mis hijos, resaltando sus logros? Insistir permanentemente en “lo que se puede mejo- rar” es una actitud desmotivadora. Por el contrario, reconocer las pequeñas victorias de los hijos o alum- nos les ayuda a ganar confianza en sus posibilidades. ¿Ayudo a los chicos y chicas (en especial en la ado- lescencia) a conocerse a sí mismos? Todos necesitamos ayuda para “autoconocernos”. Es frecuente que los hijos creen una imagen deformada de sí mismos, infravalorándose o sobrevalorándose. Debemos ayudarles a ser realistas, reconociendo sus posibilidades y limitaciones. ¿Permito que los hijos aprendan a desenvol- verse por sí solos en situaciones en las que la ayuda de sus padres es innecesaria? La ayuda innecesaria es una limitación para la persona que la recibe. El aprendizaje de los obstáculos que presenta una determinada circunstancia es fundamental para el desarrollo de un verdadero optimismo. ¿Manifiesto con hechos concretos la confian- za y el cariño a mis hijos? La confianza y el cariño son claves para que los niños adquieran segu- ridad en sí mismos, lo que les hace capaces de asumir positivamente la responsabilidad de sus propias vidas. ¿Ayudo a mis hijos a adoptar una actitud positiva ante situaciones ob- jetivamente malas —un suspenso, una deslealtad de un amigo, una enfermedad…—, con el fin de sacar algo bueno de ellas? Todos nos encontramos con dificultades a lo largo de la vida. Cuanto antes aprendamos a lidiar con ellas, mucho mejor. Por eso resulta muy educativo aprovechar las pequeñas o grandes contrariedades para enseñar a los hijos a ver, sin ingenuidad, el lado positivo de cualquier problema. ¿Transmito a mis hijos la confianza en Dios? El verdadero optimismo tiene sus raíces en una visión trascendente de la vida. Enseñar a los hijos a confiar en Dios, con el propio ejemplo y mediante breves comentarios que les hagan reflexionar, es la mejor manera de ayudarles a desarrollar una visión positiva del mundo. ¿Propicio situaciones en las que los chicos y chicas que suelen fracasar puedan tener éxito? De esta manera aumentaremos su autoestima y con- fianza en sí mismos, y serán capaces de reconocer y aprovechar sus virtudes. ¿Creo situaciones en las que los chicos y chicas sean auténticamente impor- tantes? En cuanto se responsabilicen de tareas relevantes, de servicio a los demás, encontrarán la satisfacción por el trabajo bien hecho, aumentando su optimismo. ¿Enseño a mis hijos a pedir la ayuda ne- cesariapara realizar sus proyectos? Los niños y adolescentes deben acostumbrarse a reconocer las situaciones en las que han de pedir ayuda a las perso- nas adecuadas (padres, profesores, compañeros…). ¿Sé educar a mis hijos¿Séen el optimismo?
  • 29.
  • 30.
    IdentidadesEl valor delo singular Hombre y mujer, aunque iguales enderechos,sondiferentesentodo lo demás: en el físico, en la psicolo- gía, en los sentimientos, habilida- des, en los procesos neurológicos, etc. ¿Por qué entonces aprender de igual forma cuando somos diferen- tes? Estudios científicos y académi- cos lo demuestran: atender a las di- ferencias de cada sexo hace que los chicos y chicas aprendan conforme a su naturaleza, consiguiendo así los mejores resultados. La ‘neuroeducación’ atiende las de sexos en el aprendizaje re a la diferenciación sexual como una realidad a la que se ha resisti- do la humanidad en diversas oca- siones a lo largo de la historia. La profesora se remonta a la mitolo- gía griega, donde alude al comple- jo de Diana, que expresa el rechazo a la condición femenina, y el com- plejo de Urano, como negación de la condición masculina. Calvo sostiene que vivir sin una identidad, femenina o masculina está provocando frustración e infe- licidad entre muchas personas in- capaces de ir en contra de su propia esencia: “La crisis de identidad es el En una sociedad en la que se lucha por la igualdad entre hombres y mu- jeres, se ha perdido la visión de que la riqueza está en la diversidad, y que hombre y mujer no se comple- mentarían si no fuera porque son diferentes en el fondo y en la forma, aunque con los mismos derechos. María Calvo, una de las estu- diosas más valiosas de la Educa- ción diferenciada, y profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, publicó un interesante ensayo en “Nueva Revista” sobre “La esclavi- tud y liberación de la mujer en la hipermodernidad”. Calvo se refie- signos 30
  • 31.
    en juego grave problemade la sociedad con- temporánea en los países más de- sarrollados. Estamos ante una revo- lución silenciosa, desestructuradora de la identidad personal”. De ahí la necesidad de atender las diferencias entre hombre y mujer en el plano pedagógico y académico. La Neurociencia al servicio de la educación En una entrevista publicada por el diario El País a la neuróloga Anne Moir, doctora en Genética por la Uni- versidad de Oxford y autora del libro diferencias Diana Pérez Camarasa Brain sex: The real difference bet- ween men and women, explicaba: “Si se desea reducir las diferencias entre chicos y chicas, se debe educar a ambos sexos de forma separada y diferente”. Y continuaba poniendo un ejemplo: “Las chicas tienen me- nor habilidad para pensar en tres dimensiones. Si se ignora y no son educadas a otra velocidad en este aspecto serán menos aptas para de- dicarse a labores técnicas, y se acen- tuarán estereotipos como que las mujeres aparcan peor. El feminismo ignora las diferencias, con lo que es- tas aumentan”. “Si se desea reducir las diferencias entre chicos y chicas, se debe educar a ambos sexos de forma separada y diferente” (Anne Moir) signos 31
  • 32.
    En 2011, lamisma neuróloga, Anne Moir, pronunció una confe- rencia en Bilbao organizada por FA- PAE (Federación de Asociaciones de Padres de Euskadi), bajo el título “Úl- timos avances en neuroeducación: maduración del cerebro y su relación con la diferencia de sexos”. En ella abordó las diferencias entre el ce- rebro masculino y femenino, distin- tos en estructura y funcionamiento. Concretó que en las chicas las áreas verbales del cerebro maduran cua- tro o seis años antes que los chicos y que la habilidad espacial del cere- bro en los varones madura de dos a cuatro años antes que en las chicas, igual que la psicomotricidad gruesa. La doctora concluyó que hay que co- nocer esas diferencias para no tratar de educar a todos con las mismas metodologías, sino comprendien- do y compensando las carencias de cada sexo. El psiquiatra Jay Giedd, uno de los mayores expertos sobre el cre- cimiento del cerebro en los niños (U.S. Nacional Institute of Health; Washington), ha demostrado que la parte del cerebro destinada a la habilidades verbales, el hemisferio izquierdo, adquiere en las mujeres la madurez mucho antes que en el varón. En la misma línea, los neuro- científicos Reuwen y Anat Achiron, simplemente realizando un escáner del cerebro, mostraron cómo la par- te dedicada a las destrezas verbales de una niña de seis años equivale en madurez al de un varón de cuatro. Como señala Lawrence Cahill, doctor en Neurociencia y profesor del departamento de Neurobiología de la Universidad de California (Irvi- ne), las investigaciones son conclu- yentes: los cerebros de hombres y mujeres son diferentes en algunos aspectos, tanto en su arquitectu- ra como en su actividad. Lo cual no implica que se hayan de interpre- tar esas diferencias en términos de superioridad�inferioridad. El sexo es una variable a tener muy en cuenta. Del mismo modo, varios neuro- científicos, entre ellos Louan Bricen- dinne , han destacado la importan- cia de atender al desarrollo cerebral que se produce sobre todo entre los “La crisis de identidad es el grave problema de la sociedad contemporánea en los países más desarrollados. Estamos ante una revolución silenciosa, desestructuradora de la identidad personal” (María Calvo Charro) signos 32
  • 34.
    Desarrollo sensorial La primerade las diferenciasradica en las distintas maneras de percibir los objetos, a través de la vista y el oído. Las mujeres tienen el cerebro preparado para oír sonidos bajos y para percibir sutilezas emocionales en los tonos de voz. Por tanto, ellas oyen de 2 a 10 ve- ces mejor que los hombres. Además, las chicas perci- ben mejor el detalle, tienen más visión periférica y su ángulo de visión es de casi 180 grados, lo que les dota mejor para ver varios objetos a la vez. Desarrollo verbal En las chicas las áreas verbales del cerebro maduran entre 4 y 6 años antes que en los varones. Las mujeres tienen una organización bilateralizada con mayores conexiones cerebrales. Esta es la razón por la que las mujeres pueden hacer varias cosas a la vez. El hombre en cambio, tiene una organización lateralizada del ce- rebro, lo cual hace concentrarse mejor y tener mejores facultades para las matemáticas abstractas y el razo- namiento mecánico. En los varones el razonamiento abstracto madura entre 2 y 4 años antes. Desarrollo cerebral La impronta sexual del cerebro es uno de los factores que influye en el comportamiento de las personas. Los varones, debido a su mayor dosis de testosterona, son más competitivos e impulsivos, por lo que necesitan más el movimiento. Por contra, al tener menos testos- terona, las chicas son más pacíficas y tranquilas. Desarrollo emocional El desarrollo emocional de las chicas, que se completa a los 17 años, madura entre 3 y 4 años antes. Las di- ferencias neuroquímicas apuntan a que los hombres tienen menos serotonina, un neurotransmisor que juega un papel importante en la inhibición del humor, la ansiedad, el sueño, el dolor, la conducta alimentaria y sexual, entre otros.Por eso, a ellos les satisface más el riesgo y la aventura y a las mujeres les asusta más el peligro. La neurociencia responde: Anne Moir apunta cuatro diferencias neurológicas entre hombre y mujer: seis y los dieciséis años: “Los méto- dos docentes o técnicas pedagógicas válidas para los varones pueden pro- vocar efectos negativos en las niñas y viceversa. Ignorar las diferencias las convierte en limitaciones”. Así, gracias al avance de la Neuro- ciencia, con un estudio profundo de la naturaleza humana y los mecanis- mos del cerebro, hombre y mujer se sentirán más seguros de su identi- dad masculina y femenina, de su pro- pia ‘esencia’. Así, niño y niña, hombre y mujer, llegarán a la igualdad real y no superficial, basada en el conoci- miento propio de la persona, con sus diferencias y similitudes, dotando a la educación de las armas necesarias para ayudar a niños y niñas a un de- sarrollo óptimo de sus capacidades, aptitudes y cualidades según su pro- pia naturaleza. “Los métodos docentes o técnicas pedagógicas válidas para los varones pueden provocar efectos negativos en las niñas y viceversa. Ignorar las diferencias las convierte en limitaciones” signos 34
  • 35.
  • 36.
    signos 36 El sueño infantilno es un proceso uniforme y depende de la adapta- ción al medio, de la maduración ce- rebral y del aprendizaje. Se distin- guen diferentes patrones de sueño en relación con la edad: el sueño fetal, el sueño del recién nacido y lactante hasta los tres meses, de los tres meses al año de vida, del año a los seis años y de los seis a los 12 años. Trastornos característicos del sueño infantil El trastorno del sueño infantil es un motivo frecuente de consulta en Pediatría, ya que afecta aproxi- madamente a un 15-25% de los niños menores de dos años. Estos trastornos pueden tratarse de di- somnias o alteraciones en la canti- dad del sueño, que pueden tratarse tanto de dificultad para conciliar el El sueño es un estado fisiológico temporal de in- consciencia caracterizado por un cese de la ac- tividad sensorial, de la movilidad y del estado de alerta. La necesidad de dormir es biológica y aparece periódicamente, en ciclos, con el fin de procurar un descanso al organismo y regenerar energías gastadas. No es una situación pasiva, sino un estado activo donde tienen lugar cam- bios de las funciones corporales y actividades mentales de enorme trascendencia para el equi- librio psíquico y físico de los individuos. Familia saludable [Sección elaborada por especialistas de la Clínica Universitaria de Navarra]
  • 37.
    signos 37 sueño (insomnio) comopara man- tenerse despierto (hipersomnia), o parasomnias o alteraciones en la calidad del sueño en sus diferentes fases (alucinaciones hipnagógicas, bruxismo, mioclonias de adormeci- miento, ritmias del adormecimien- to, sonambulismo, somniloquia, terrores nocturnos o pesadillas). Asimismo, también se consideran trastornos de la conducta del sue- ño la negativa del niño de irse a la cama, que se presenta entre el pri- mer y el sexto año de vida, o la ne- cesidad de realizar ciertos ‘rituales’ a la hora de acostarse. ¿Qué debemos hacer para educar al niño con un correcto patrón de sueño? Es importante mantener unos ho- rarios regulares, una correcta ali- mentación e higiene y una tempe- ratura adecuada de la habitación (18ºC). La hora de acostarse debe convertirse en un acto de rutina, un hábito tomado con tranquili- dad. Puede cantarle una nana o contarle un cuento: no importa que el niño todavía no entienda. Si el niño tiene miedos, no ridicu- lizarlos: es mejor acompañarle un rato o dejar una pequeña luz o la puerta semiabierta para que se sienta acompañado. También el baño nocturno facilitará la relaja- ción. Si se despierta por la noche, podemos acudir en respuesta a su demanda, pero no cogerlo. Si no quiere dormir o llora, dejarle unos minutos. Pasado este tiempo, atenderle sin tensión y con tran- quilidad. Además de estas indica- ciones, se pueden tomar otras me- didas como dar al niño infusiones relajantes sin azúcares añadidos que se pueden encontrar en far- macias y herbolarios. ¿Qué no debemos hacer? Aunque es conveniente tener un horario regular, no hay que ser ex- cesivamente rígidos con la hora de acostarse. Tampoco es apropiado perder la paciencia o, por el con- trario, prolongar los mimos. Por supuesto, hay que evitar convertir la cama de los padres en consuelo o premio cuando el niño se des- pierta por la noche. También hay que evitar abrigarle en exceso y no darle demasiados alimentos por la noche al niño. No obstante, si el problema per- siste después de haber agotado las medidas no farmacológicas, puede utilizarse, a última instancia, tra- tamiento farmacológico, siempre bajo la supervisión del pediatra.
  • 38.
    signos 38 Hogares bilingües Animals [Nueva secciónde la revista Signos, dirigida al aprendizaje del inglés a edades tempranas mediante juegos y recortables] ! Here you may show your talent with scissors
  • 39.
    Learn these animals’names in English by cutting and pasting them into the picture. If necessary, use a dictionary and, above all, enjoy! 85 años
  • 40.
  • 41.