La técnica adecuada de medición de la presión arterial requiere que el paciente se encuentre en una habitación tranquila y haya evitado comer, fumar o beber café recientemente. El paciente debe estar sentado con el brazo descubierto y apoyado a la altura del corazón. Usando un esfigmomanómetro y estetoscopio, el médico inflará el manguito hasta oír los latidos y desinflará lentamente para registrar la presión sistólica y diastólica.