Los simulacros implican representar situaciones de emergencia de manera controlada para evaluar la efectividad de los planes y procedimientos. Deben ser planeados y responder a un plan de emergencias, con el objetivo de evaluar la preparación, los recursos, los planes y los procedimientos, no para descrestar. Las simulaciones son simulaciones académicas de bajo riesgo, mientras que los simulacros deben realizarse periódicamente antes de que ocurra una emergencia real.