Six Sigma es una metodología de mejora continua que busca reducir la variación y mejorar el desempeño de los procesos organizacionales, centrándose en la identificación y resolución de problemas. Su implementación requiere la aceptación de los empleados, una adecuada recolección de datos y puede conllevar inversiones significativas. El enfoque busca alcanzar una calidad de 3.4 defectos por millón de oportunidades y exige un compromiso organizacional para cambiar la cultura laboral hacia la excelencia.