Six Sigma es una metodología para la mejora de procesos que utiliza herramientas estadísticas para reducir la variabilidad y defectos en los procesos de una organización. El objetivo es limitar los defectos a 3.4 por cada millón de oportunidades. Se desarrolló originalmente en Motorola en 1987 y ha ayudado a empresas a aumentar la productividad, reducir costos y mejorar la calidad. La metodología involucra cinco etapas clave: definir el problema, medir, analizar, mejorar y controlar.