Este documento explora los orígenes de la paella y discute la dificultad de determinar la historia de un plato. Aunque el recipiente paella es de origen latino, no hay pruebas documentales de que el plato paella existiera hace miles de años. El documento revisa varios recetarios históricos franceses y españoles y encuentra que la primera receta documentada de paella data de 1861 en un recetario español, lo que sugiere que el plato se había consolidado en España, especialmente en la región de Valencia, en el siglo