El documento discute los efectos negativos del uso excesivo de las redes sociales en niños y adolescentes. Específicamente, señala que el contenido que leen en estas plataformas suele estar mal escrito y carece de reglas gramaticales, y que la adicción a las redes les quita tiempo para otras actividades sociales y juegos en grupo. También resalta la importancia de que los adultos establezcan límites de tiempo de pantalla y fomenten otras formas de entretenimiento para los niños.