España ha experimentado un proceso de terciarización en las últimas décadas, con el sector servicios representando ahora el 65.5% de la población activa. Las redes de transporte son fundamentales para la articulación territorial y económica en España, conectando regiones y facilitando el flujo de personas y mercancías. El sistema de transporte español se basa principalmente en el transporte por carretera, aunque también incluye ferrocarril, transporte marítimo y aéreo.