El documento describe los principales tipos de paisajes agrarios en España. Se dividen en cinco zonas distintas según sus características físicas, uso del suelo, estructura agraria y población. Cada zona tiene sus propias particularidades en cuanto a la ganadería, silvicultura, agricultura, propiedad de la tierra y densidad demográfica. El documento también menciona algunos de los principales problemas del mundo rural español como la disminución y envejecimiento de la población.