El teatro de sombras tiene sus orígenes en la prehistoria cuando los humanos proyectaban sombras con sus manos frente a las fogatas. En la actualidad, se practica principalmente en Indonesia, donde se usan marionetas de piel de búfalo para representar héroes y deidades. El teatro de sombras chino es el único que incluye decorados complejos. Las figuras se proyectan sobre una pantalla con la luz de una bombilla u otro foco, y pueden ser planas o corporales realizadas con el cuerpo.