La Reforma Protestante comenzó con Martín Lutero en el siglo XVI y negaba la jerarquía eclesiástica católica, estableciendo que la relación con Dios se logra solo a través de la fe. Otros reformadores como Zwinglio y Calvino también se separaron de Roma. Enrique VIII de Inglaterra estableció el anglicanismo al separarse de la Iglesia católica. La Contrarreforma fue la respuesta de la Iglesia católica a la Reforma.