La España de los Reyes Católicos se caracterizó por tres eventos clave: 1) la unión de las coronas de Castilla y Aragón bajo el matrimonio de Isabel y Fernando, 2) la toma de Granada en 1492 que marcó el fin de la Reconquista, y 3) la expulsión de los judíos también en 1492 como parte de la política de unidad religiosa impulsada por los Reyes Católicos.